En su columna de Reforma de este martes 11 de noviembre, Miguel Ángel Granados Chapa ha escrito acerca de los conflictos existentes entre Fernando Gómez Mont, nuevo secretario de Gobernación, y el accionista de referencia de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego:

“Sería insano para la República que un secretario de Estado aprovechara su función para vengarse de agravios recibidos como particular. Nadie espera que Fernando Gómez Mont Urueta, secretario de Gobernación a partir de ayer, obre en tal sentido ante Ricardo Salinas Pliego. Pero como responsable gubernamental de vigilar el contenido de los medios electrónicos y sancionarlos cuando infringen la ley, el nuevo huésped del Palacio Covián no podrá alegar ignorancia respecto de cómo se conduce TV Azteca, que con Televisa forma el duopolio que domina la televisión abierta”.

El columnista recientemente galardonado por el Senado de la República, reprodujo íntegra la carta abierta que Gómez Mont dirigió el abril de este año a Salinas Pliego, y que ha sido comentada desde el lunes 10 de noviembre en el SDP. Granados Chapa cita ese texto “para que hoy se tenga presente la conciencia de Gómez Mont acerca del modo en que Salinas Pliego maneja una concesión”.

La carta de Gómez Mont es una reacción a una amenaza cumplida que recibió de Salinas Pliego, quien a través de un representante le advirtió al ahora secretario de Gobernación que sería vilipendiado en los canales de TV Azteca si el entonces litigante participaba en un juicio que no le convenía al concesionario.

Dice Granados Chapa que, salvo que Felipe Calderón “ignorara esta circunstancia y que Gómez Mont no se la hiciera presente, el nombramiento del secretario de Gobernación indicaría un cambio de actitud ante las televisoras, que antes fueron capaces de forzar el despido de Santiago Creel de la dirección del grupo senatorial panista y ahora reciben -por lo pronto TV Azteca- un rudo golpe al menos en términos de imagen: no se les consultó el nombramiento o no pudieron evitarlo”.