Aclarando que este breve texto no es un artículo, es

simplemente una forma de expresar una opinión sobre un descontento que supongo

no soy el único en sentirlo.

No es difícil darse cuenta de que nuestro director técnico,

Javier Aguirre, al cual respeto y no por eso dejo de dar una opinión objetiva,

es un empleado más de la monopólica y monstruosa maquinaria económica y

empresarial Televisa, del buen Emilio Azcárraga.

Es imposible calcular cuánto ganará Javier, por cada

comercial que hace para Televisa, y honestamenteno lo quiero hacer, pero hasta

el nivel de actuación se ha ido elevando a tal grado que el nuevo comercial en

donde compara las históricas y gloriosas etapas de 1810 y 1910, con el

2010, se me hace de lo más ridículo, el

gran Federico Arreola, (grande para mí y no para muchos), dice que solo invita

a iniciar una guerra civil.

Yo, en mi opinión muy personal, no le daría tanta

importancia a comerciales de ese tipo, principalmente porque todavía le quiero

tener fe a nuestra sociedad mexicana, para no ser borregos de personas tan

queridas como Aguirre, más bien me da risa y le diría que dejara a un lado su

carrera de PRIMER ACTOR y se pusiera a trabajar con la Selección para hacer el

mejor papel en este mundial, también le diría lo mal visto que es la demagogia,

"el único contenido de tan ridículo comercial"

Y, si se trata de hacer comparaciones, ahí les va

una: Para mí la selección que está proponiendo el ilustre estratega del TRI, es

una copia simple de la estrategia del PRI, ya que el día nos propuso, con la

salida de Jonathan de la Selección, un equipo de dinosaurios parranderos,

creídos al calor de su dinero y de compadrazgos, creídos al calor de su fuero

deportivo y que solo están ocupando una curul, perdón un lugar que le debería

pertenecer a jóvenes deportistas y no a esos dinosaurios de los cuales ya

estamos acostumbrados.