En las calles había

tranquilidad, el sol quemaba fuertemente; el mar enviaba sus olas a la playa

sin mucha fuerza, uno que otro personaje en el interior del mar lo surcaba,

pancartas, letreros y anuncios que promovieran cualquier candidato se habían

eliminado en los alrededores de la casilla, había un policía con metralleta cerca,

a 2 cuadras el centro decapacitación para funcionarios de casilla estaba

vigilado por otros 2 policías con armas, no había mucha gente. Los funcionarios

acalorados recibían los votos de los que por alguna razón habían ido a ejercer

su derecho. Habían cumplido, eran buenos ciudadanos. Cerca de una de las

casillas abierta junto a una escuela pública había un hotel, de repente se

arremolinaron cerca de 40 gentes gritando y alegando, eran unos turistas

peleando por la salida del autobús, no pasó a mayores, se subieron al autobús y

se fueron; la jornada electoral avanza, los votos serán contados, unos se

anularán, otros habrán sido bien ejercidos, miles de votos anulados, ¿otros

seis años de promesas incumplidas en Veracruz? Esperemos que no, que hoy sí

gane el pueblo. Que gane México, que gane, que gane esta vez.