En twitter casi todos aplaudimos el texto de Natalia

Colmenares (@natcolmenares) en contra del impresentable Gerardo Fernández

Noroña. Unos pocos, tan ultras como Noroña, no solo la criticaron, sino que,

ultras al fin, la insultaron y la calumniaron. Conociendo a los que son como

Fernández Noroña, diputado del PT, no dudo que este haya mandado a sus leales a

golpear a Colmenares. Cobardes.

Como www.sdpnoticias.com, alias El

Sendero del Peje, sigue siendo un sitio ultra, seguramente se verán este

viernes columnas contra Natalia, así que envío esta nota esperando se publique

para compensar un poco.

Aclaro, soy de izquierda.

Aclaro, voté por Andrés Manuel López Obrador en 2006 y

en 2012 votaré de nuevo por AMLO.

Aclaro, considero traidores a los chuchos y a Manuel

Camacho Solís.

Aclaro, no me gusta el estilo de Marcelo Ebrard, tan

priista como Manlio Beltrones.

Y aclaro, dormí varias noches, las que mi trabajo me

permitió, en el plantó de Reforma.

Como muchos, pienso que sí AMLO no se acerca al centro

no llegará fuerte al 2012. Y creo que para AMLO acercarse al centro no

significa necesariamente ceder en cuestiones fundamentales de ideología.

Significa entender que a las clases medias y altas y a muchas personas de clase

baja no les gusta el pleito por el gusto de pelear.

Andrés Manuel debe recordar con sentido de la

autocrítica que si algo le quitó votos en 2006 fue su "¡Cállate chachalaca!".

AMLO lo repetía en los mítines porque los noroñas ubicados debajo de los

templetes le celebraban la ocurrencia. Pero noroñas hay muy pocos en México,

llenan, eso sí, espacios debajo de los templetes porque llegan temprano a las

manifestaciones, pero no existen más allá de eso.

La gran mayoría de los mexicanos no llega temprano a

los mítines y por lo tanto no está cerca de AMLO en los templetes. Es la

mayoría que trabaja, que educa a sus hijos, que quiere un México en paz porque

es gente pacífica a la que aturden los gritos y sombrerazos de los exaltados de

la política y que siente malestar en el estómago cuando ve a sus líderes en

poses de valientes de cantina.

Estuve el domingo pasado en el Zócalo y aplaudí el

moderado discurso de Andrés Manuel. Pero me molestó ver que los ultras de la

izquierda mexicana, los poquitos noroñas que llegan temprano a los mítines,

madrugaron para colocar mantas con mentadas de madre pegaditas al pequeño

templete desde el que algunas personas de clase media y alta celebraron una

sesión de yoga. ¿Valía la pena molestar a los yoguis en sus ejercicios de relajación

y meditación? Los noroñas consideraron que eso era lo correcto, y lo hicieron.

Así son.

Con buen estilo @natcolmenares le dijo a Noroña, palabras

más palabras menos: "Como insultas tanto a tanta gente eres un pasivo para el

movimiento de AMLO". Y esto es verdad.

Reproduzco a continuación partes de un ensayo de

Julián Marías acerca de que lo cortés no quita lo valiente:

"Hay tantos políticos, escritores, empresarios,

sindicalistas, hasta artistas, que parecen siempre enfadados, agrios, ceñudos,

incapaces de sonreír. Dan la impresión de que les deben y no les pagan, cuando

a veces es más cierto que les pagan lo que no se les debe. El uso constante de

la palabra exigir, de protestar -por supuesto, de manera contundente-, de

hacer presión, es decir, cometer desmanes mientras se están haciendo

negociaciones, antes de que se rompan y aunque no se vayan a romper... todo eso

son malas maneras que no revelan fortaleza ni valor, sino más bien lo contrario...

Si se repasan las trayectorias de los agrios, malhumorados y descorteses, es

muy probable que se descubran flaquezas, claudicaciones, encogimientos, cambios

oportunos; en suma, debilidad".

Bien lo expresó @natcolmenares, los agrios,

malhumorados y descorteses noroñas restan, y no suman, al movimiento de AMLO.

Es triste ver que en el entorno de Andrés Manuel haya personas como Gerardo

Fernández Noroña que destacan por el desprecio que generan entre la población y

no por sus aportaciones positivas, que a Noroña no se le conoce ninguna.

Leí en twitter algo que comentaba Marcela Gómez Zalce,

columnista de Milenio que es también la principal estratega de su tocayo

Marcelo Ebrard Casaubón en contra de López Obrador: "@FedericoArreolaMe acabo de encontrar a @fernandeznorona....nos reimos y kedamos de desayunar o un#cafenecesario:)".

Cómo no va a querer apapachar la estratega de Ebrard

al pasivo mayor de AMLO: Ella sabe que si Noroña sigue haciendo de las suyas,

aullando en la Cámara de Diputados e insultando a los niños down en twitter, las

posibilidades de Marcelo Ebrard crecen y las de AMLO disminuyen.

Ya me imagino a la Gómez Zalce diciéndole a Noroña

risa y risa los dos en su cafecito: "No les hagas caso, Gerardo, tú eres

chingón, tú eres chingón, síguele como vas".