El próximo 4 de Julio se realizarán las elecciones

en el estado de Sinaloa para elegir a nuestro próximo gobernador, en

sustitución de Jesús Aguilar Padilla, individuo al que se le reprochan dos

cosas: el exceso de homicidios (últimamente feminicidios) y el no cumplir con

la construcción de la Presa Picachos. Bueno, dos personas están en la pugna por

la gubernatura: Mario López Valdez (MALOVA, con todo y corazoncito para los

sinaloenses) por parte de la coalición PAN-PRD-Convergencia, y Jesús Vizcarra

Calderón del PRI-Partido Verde.

En Mayo, se realizó un debate entre ambos. Nadie se

quiso sacar los trapitos al sol, aunque si se pudo ver a un Malova (así lo

llamamos comúnmente) que no tenía un script preparado, mientras que Vizcarrá sí

y no se salía del guión. Malova proponía cosas claras; Vizcarra, en cambio,

quería "impulsar". El debate lo ganó indudablemente el ex-priista, y

estoy siendo imparcial, es totalmente cierto, por más mails que me lleguen a mi

bandeja de entrada como Spam diciéndome que Vizcarra había ganado. Primer punto

de la guerra sucia.

Luego, en los anuncios, en lugar de una O se puso

un corazón, o sea, que se utilizó el logotipo de las ferreterías del candidato

panista. Bueno, pese a que dentro del marco legal está bien justificado el aviso,

el hecho de que el PRI haya solicitado que se quitara ese corazón, algo tan

insignificante, demuestra que le tienen pavor y no hallan manera de

vencerlo.

Por último, han retirado y volteado lonas y

carteles con tal de que la gente se confunda. Ilusos, nunca lo van a conseguir.

Si tuviera el tiempo y el respaldo me dedicaría a soltar todos los trapitos de

Vizcarra, pero ya aparecen en Internet y me imagino que ustedes ya los han de

haber visto. Mi punto es, que el PRI ha hecho hasta lo imposible para mantener

la jettatura, la cual está en peligro nuevamente, ya que en las elecciones

pasadas Heriberto Félix Guerra iba ganando en las votaciones y misteriosamente

llegó un aluvión de votos que favorecieron y le determinaron la victoria a

Aguilar Padilla. Señores, con todo y acarreados, si siguen así, perderán. Se

los aseguro.