He viajado a la ciudad de Barcelona, en España. Leí temprano este sábado el diario La Vanguardia.Encontré en sus páginas tres referencias sobre México.
La primera, que nuestro país (junto a Estados Unidos, Japón, España y Gran Bretaña) es uno de los que tienen mayor peso dentro del sistema Coca Cola a nivel mundial.
La segunda, un comentario editorial sobre el desafìo del narcotráfico al gobierno de México. Dice La Vanguardiaque las mafias no han podido ser combatidas con eficacia por "la corrupción arraigada históricamente en las estructuras del Estado" mexicano, que en opinión de los redactores de ese periódico (que desde luego comparto plenamente) "ha permitido la expansión de las bandas".
Y la tercera tiene que ver con la celebración en Cancún del certamen de Miss España.
En medio de tantas malas noticias que se difunden sobre México en la prensa y la televisión de todo el mundo, a alguien le pareció una buena idea que un evento como Miss España se celebre en territorio mexicano. Algo ayudará a promover las playas de Quintana Roo, sin duda. Pero solo "algo", es decir, muy poquito. Porque, como dice La Vanguardia, "esta noche a las 21 h, hora local (las cuatro de la madrugada en España), empezará la gala en el Cancún Center que elegirá a la sucesora de la tinerfeña Patricia Rodríguez, miss España 2008. La gala no será retransmitida por televisión".
Sin TV el concurso de belleza tendrá un impacto menor en la sociedad española. Esto solo puede significar que el evento Miss España no llama la atención de los españoles, lo que habla bien de ellos por supuesto. Si la tuviera, se transmitiría en vivo el domingo en la madrugada y se repetiría varias veces durante el día. La sociedad ibérica merece un aplauso por no interesarse en frivolidades como la mencionada. Pero, sin televisión a los mexicanos prácticamente no nos va a beneficiar que Miss España se celebre en Cancún. Lo grave es que, con toda seguridad, se han utilizado cuantiosos fondos públicos del gobierno de México, de los distinados a la promoción turística, para llevar el certamen a Quintana Roo. Es grave porque se trata, otra vez, de dinero tirado a la basura.