Aeronáutico a cargo de Manuel Borja, ha mostrado contundencia y congruencia
entre sus comunicaciones y sus acciones. Lo hecho, hecho está. Había tres
opciones, una la reestructura con acreedores y con sindicatos, otra la venta de
la empresa por $1.00 y la última la protección a través de la bancarrota en
Estados Unidos y el Concurso Mercantil en México./p
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por quiebra apegándose al capítulo 15 de la Ley de Bancarrotas de Estados
Unidos. Así mismo, solicita en México el apego a la protección por medio de la
figura de Concurso Mercantil./p
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Borja son, como estrategas de negocios, verdaderos genios. Platicaba con
algunos amigos empresarios sobre la estrategia que se siguió tras ver el
panorama completo de la industria aeronáutica en México y del grupo conocido
coloquialmente como "Mexicana"./p
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fortaleció dos nueva marcas, MexicanaLink y MexicanaClick. Especializó su
negocio de mantenimiento de aeronaves con MRO y desvinculó de la aerolínea sus
servicios de lealtad a través de MexicanaLoyalty de Santiago Ontañón. Poco a
poco estas filiales tomaron fuerza, empezaron a generar su sustentabilidad y
eventualmente incrementaron su valuación./p
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cost y regional respectivamente, eliminando los vicios que un CMA pudiera tener
a través de sus vínculos sindicales. Hoy, Borja tiene la capacidad de competir
con Click y Link en el mercado mexicano, haciendo frente a competidores con
igualdad de circunstancias como lo son Volaris e Interjet, prácticamente en
igualdad de circunstancias, aunque con la herencia también de los beneficios de
aún pertenecer al grupo "Mexicana" y tener como empresas afiliadas a MRO y
MexicanaLoyalty./p
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barrera de entrada muy pequeña y un futuro brillante, a la par de que CMA como
buen dinosaurio no podía detener el momentum de su caída./p
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la marca Mexicana. Ofrece a los sindicatos la compra de la aerolínea. A ojos de
los sindicatos mismos y de los analistas de la industria, la empresa se estaría
vendiendo demasiado cara a este precio. La razón es que hoy, con la situación
de Mexicana y al verse escindida y desvinculada de las demás empresas del grupo
no tendría su rescate en la inyección de nuevos capitales, sino en un
replanteamiento en todos los sentidos. Un replanteamiento que dejaría a
sobrecargos, pilotos y tripulación a autonegociar a la baja obligada sus propias
prestaciones; que haría necesaria la creación de una nueva marca, con los
respectivos costos que esto implica, no sólo en liveries de aviones,
instalaciones, papelería, etc., sino en un posicionamiento de marca en la mente
del consumidor. Esto entre muchas otras consideraciones, entre alianzas,
contratos, mantenimientos, oficinas, slots, etc./p
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