Cuando escuchamos la frase "Socialización de los Medios de Producción" nos trasladamos a figuras románticas y utópicas de una vida sin diferencias mezquinas entre los Hombres. Pero cuando nos enteramos por medio de la Gaceta Oficial de cualquier país que nuestra inversión y trabajo ha pasado a manos de un tercero que anda mega-endeudado, que no le ha pagado a sus acreedores lo que correspondía por sus anteriores "compras", esa frase sólo produce escalofríos.
Ciertamente, en Venezuela se viene adelantando un proceso de socialización de los medios de producción que nos llevará definitivamente a una Sociedad de Comunas. En este proceso han habido avances y retrocesos, escollos que han sido sorteados a fuerza de billete en algunos casos y en otros a punta de retaliaciones. Hay muchos casos para contar acerca de cómo Chávez se ha tomado en serio el cuento comunista y ha emprendido camino hacia la abolición de la propiedad individual privada para sustituirle por una donde el Estado en nombre del Pueblo sea quien administre los recursos y disponga de ellos para el provecho de todos por igual según considere y convenga. Y más allá que ninguna empresa expropiada hoy produce más que antes de su estatización, nada detiene la vorágine.
La empresa cafetalera venezolana FAMA DE AMÉRICA con 120 años de historia productiva y decana de la industria venezolana, fue sujeto de expropiación en 2010. Las causas alegadas eran el contrabando a Colombia de café para venderlo a precios internacionales más favorables, lo cual está prohibido en Venezuela mientras hayan necesidades internas de café por satisfacer, cosa que no pudo ser probada por ser totalmente falsa. Pues bien, el gobierno en el proceso de negociación puso 2 de los 3 peritos valuadores (son tres legalmente, uno por cada parte involucrada y uno escogido por ambos), sin embargo al querer expropiar también la marca comercial y no sólo los activos tangibles el valor se fue a las nubes, pues el gobierno sólo piensa pagar el 10% del valor arrojado por cada uno de los peritos valuadores. Para Grupo Maseca (GRUMA) la realidad pinta mal porque no hay tesorería para satisfacer su pago ahora mismo y hay otros matices en su caso que ya revisaremos.
Pero si esto es así para los venezolanos ¿qué queda para los mexicanos? Eso sí, a los gringos les ha pagado más del 100% del valor de las empresas expropiadas (AES-Electricidad de Caracas, Verizon-Movilnet, etc.). Métanse a gringos si quieren que les paguen.
Por otro lado, la realidad verdadera es que Grupo Maseca (GRUMA) se alió con uno de los corruptos defenestrados por Hugo Chávez, Ricardo Fernández Barruecos, quien tenía casi la cuarta parte de la propiedad de las operaciones venezolanas que GRUMA manejaba, y ahora está pagando el error de no saber hacer negocios de forma transparente. Es bien sabido acá en Venezuela que GRUMA empleó la enorme influencia que Fernández tuvo en el gobierno chavista para ampliar su cuota de mercado de la manera más desleal posible. Fernández hoy está preso y todas sus conexiones están pasando una muy mala hora. Ni crean que les van a pagar completo, eso olvídenlo.
¡Están robados, así de simple!
Con este caso se conjugan a la perfección la Ideología y la Vendetta. Todo régimen comunistoide produce su Nomenklatura y en toda Nomenklatura hay ascensos, alianzas, caídas y olvidos. El caso de Molinos Nacionales, C.A. (MONACA-GRUMA) es una muestra fehaciente de que los gerentes sin ética son capaces de sugerir alianzas a la Dirección Matriz que en el largo plazo dan al traste con el trabajo de empresas serias. Fue una estupidez aliarse con Fernández Barruecos, ahora asuman las consecuencias y siéntense a llorar.