Pese a que la dirección nacional del PAN ha propuesto disolver cualquier alianza con los demás partidos, hay voces al interior que se oponen rotundamente a la idea de participar en solitario y, con ello, están al filo de enfrentarse a lo desconocido. Marko Cortés, al no tener ya ningún peso en el partido, sugirió que las direcciones estatales decidieran si competían o no en sociedad. Si así fuera, la narrativa de Jorge Romero se asemejaría a una simulación. Esto también revela que Acción Nacional no cuenta con un liderazgo. Desmentir así a quien ha asumido la dirección es una acción mezquina. Se supone que el PAN se está reformulando debido a la cadena de derrotas que ha ido acumulando. Y debido a que no son trascendentes, esa serie de tropiezos continuará si nos dejamos llevar por la lógica de las circunstancias, pero especialmente por la fortaleza del proyecto nacional que representa Morena. Es casi imposible, incluso, que el PAN se recupere del vendaval que lo azotó. Mientras las fracturas sigan siendo heridas que no se curan, seguirán contra las cuerdas.
Como sucede con otras entidades, especialmente las que mantenían una hegemonía por los partidos tradicionales, existe la posibilidad de que la alternancia se convierta en una realidad. Desde hace meses, se ha ido formando una corriente de opinión que favorece el gobierno de un partido diferente en Querétaro y Chihuahua. Ellos, en efecto, ya no dependen tanto de la intervención de sus autoridades actuales, ya que la propia presidenta, una mujer del territorio, cuenta con un nivel de aprobación muy alto. Podría decirse que ese margen significativo es un aspecto positivo, por el hecho de que forma parte del mismo proceso de transformación, a pesar de que las elecciones deben seguir su curso. Todo eso significa que los planes para retener Querétaro y Chihuahua, de parte de la oposición, se les vendrían abajo. Sumado a ello, hay perfiles que están hechos a la medida para competir por la gubernatura.
En algún momento, uno de los punteros ocupó el segundo lugar debido al peso significativo de una senadora de la República; no obstante, su estrecha relación con la ciudadanía y su compromiso incondicional con las políticas públicas le posibilitaron despegar notablemente. Para resumir, la gente ha hallado en él la esperanza de que finalmente haya alternancia de colores en Chihuahua. No fue sencillo vencer a la legisladora, especialmente debido a la presencia mediática en las redes sociales. Por supuesto, su función tiene el potencial de ser eficiente, dado que ha establecido la seguridad en uno de los cruces fronterizos más relevantes de México como Ciudad Juárez.
De esta manera, el personaje al que aludimos ha ido consolidándose en la competencia interna de Morena por la gubernatura de Chihuahua. Las encuestas, sin excepción alguna, lo colocan como el claro candidato preferido para coordinar las estructuras de defensa del voto en la región norteña del país. Eso será determinante, al final de cuentas, porque la gente lo prefiere. Así, la encuesta que realice la dirigencia nacional solo confirmará lo que todos sabemos que ocurrirá.
Eso mismo sucede en Querétaro. Desde hace tiempo, Santiago Nieto, de acuerdo con la encuesta de SDPnoticias, ha estado coordinando a todas las fuerzas progresistas de esa entidad. Podemos afirmar que él, de alguna manera, está desempeñando un papel crucial para establecer los fundamentos de esa tan deseada transición. Hasta la propia realidad, al observar el conjunto de encuestas, tiene una interpretación muy optimista acerca del cambio que podría ocurrir en poco más de un año desde las elecciones intermedias de 2027. Por ejemplo, a estas alturas, Morena ha igualado los cartones con Acción Nacional junto con sus aliados. El PAN está en declive, teniendo en cuenta la situación actual de la derecha, que todavía no ha logrado retomar el rumbo desde lo nacional. Eso interfiere gravemente y perturba los planes de revalidar el poder. Su posición genera muchas preguntas, o al menos así se ve, ya que complica la permanencia en el poder. Si el PAN cree que ganará sin más, se está equivocando. En efecto, el panismo llega muy devaluado a la etapa anterior a las definiciones. Ha perdido apoyo popular y, por lo tanto, tengo muchas dudas de que sea la fuerza política principal en Querétaro.
Lo que parecía imposible parece estar empezando a tomar forma. Sucedió en Yucatán y Estado de México. La expectativa de que Morena obtenga la victoria en Querétaro y Chihuahua está latente.
