La gobernadora de Quintana Roo no es santa de mi devoción. Hay algo en ella que no cuadra, que hace dudar. Y desde luego que Morena no es infalible. Pero lo que sí es inconcebible, es el texto que leí ayer sobre Tulum. Y como no estoy de humor para lidiar con adoctrinadores subliminales de la derecha u odiadores de la 4T cuyo propósito en cada escrito es denigrar su desempeño, seré breve y al grano. Va para quien lo redactó, implicando falsamente que el motivo del desplome turístico en Tulum fue basarse solamente en su exótica belleza como gancho, venderla cara y sentarse en sus laureles.

¿Y la corrupción de los empresarios neoliberales desarrollando sin control al coludido antojo? ¿Y la flagrante omisión del sargazo en el texto, a qué se debió?

La realidad es que la baja turística en Tulum se fue dando paulatinamente a causa de la invasión de sargazo desde 2017. Esta es la causa primordial y no otra. Cualquier otra es consecuencia de la primera.

Aún no se logra solucionar este gran reto, por la cantidad que involucra la llegada de esta amenaza para el turismo y aumentando su temporada. Cuando menos Alicia Bárcenas y Claudia Sheinbaum están trabajando en ello para darle solución. Leía que si sube más la temperatura del océano atlántico podría exterminar por completo a esta especie de algas. Pero habrá efectos colaterales en el ecosistema pues esta particular alga participa para crear playas de arena.

El hecho comprobado es: sin sargazo, y contando con la infraestructura que ya existe en Tulum, además de haber logrado AMLO el decreto de parque nacional protegido para detener que la depredadora ambición humana destruyera la selva virgen que rodea al sitio, esta joya maya vuelve a ser un verdadero paraíso terrenal en mar Caribe., le recuerdo a quien escribió el tergiversado texto, sí es destino.