“Las que conducen y arrastran al mundo no son las máquinas, sino las ideas”.

Víctor Hugo

Que se inviertan más de 25 mil millones de pesos para controlar el sargazo en las playas del Mar Caribemexicano habla de la magnitud del problema.

Y aunque se consideran como causas del incremento tan grave del sargazo al cambio climático y a la elevación de la temperatura del océano en general, existe un factor muy importante que hay que tomar en consideración y que se ha mencionado muy brevemente, y este es el vertimiento del desagüe en los mares por parte de la gran mayoría de los países del mundo.

Para corroborar éste presumible hecho, lo primero que habría que analizar es la zona marítima donde mayor cantidad de aguas de desagüe se concentran, y valorar si es en esa zona donde crece el sargazo con mayor ímpetu, y de ser así, tomar ya medidas casi urgentes para controlar esto.

Una de las medidas que se podrían tener en consideración para tratar las aguas de desagüe antes de ser vertidas a los mares, además de los tratamientos de aguas residuales que ya existen, podría ser un tratamiento natural que expongo de manera personal hipotética:

La idea, que por ahora lo es, consiste en concentrar las aguas residuales en estanques gigantes cerrados, y llenarlos de manera controlada con bacterias intestinales y/o con parásitos intestinales, como amibas, para que, de manera higiénicamente controlada, estos seres vivos diminutos se coman literalmente los desechos orgánicos contenidos en las aguas residuales, y los transformen en compuestos más sanos para el agua marina, y quizá, así, disminuirá el sargazo de los mares.

En la actualidad, por medio de la ingeniería genética, la misma que en su momento introdujo plásmidos, que son fragmentos de DNA, en bacterias tipo Escherichia coli, podría utilizarse para replicar miles de billones de bacterias no peligrosas o parásitos intestinales, para utilizarlos en la descomposición de las aguas residuales de todo el mundo.