¿Existe una fórmula mágica para no perder cuando alguien apuesta todo lo que tiene? Sí existe y es muy sencilla: recuperar la cordura y no apostar.
¿Mark Carney fue valiente e inteligente al retar tan fuertemente a Donald Trump, o más bien ha sido valiente y torpe? Creo que se ha visto como alguien evidentemente intrépido, pero al mismo tiempo como un político irresponsable en extremo.
Considero un suicidio pelear con Donald Trump de la manera en que lo ha hecho el primer ministro de Canadá. La economía canadiense, no es exagerado decirlo, para mantener su estabilidad y un mínimo de crecimiento, depende fundamentalmente de Estados Unidos.
Si se cumpliera la amenaza de Trump de imponer un arancel del 100% a todos los productos de Canadá, se destruirían industrias enteras de la nación gobernada por el héroe global del momento, el señor Carney.
El gobernante de Canadá ha jugado para la tribuna porque, así lo veo, ha subestimado las represalias que puede ordenar Trump. El sistema económico canadiense, definitivamente no tiene la escala que se necesita para ganar una guerra comercial contra Estados Unidos.
El mundo aplaudió el discurso de Mark Carney en Davos, Suiza, y los elogios se incrementaron cuando se acercó a China. ¿Esto demuestra que Canadá tiene opciones para salir adelante en una guerra comercial con Estados Unidos, o más bien significa que el primer ministro Carney perdió la razón?
El canadiense está pecando de ingenuo. De palabra, y solo de palabra, lo apoyan India, Francia, Japón y otras naciones, pero en la práctica, esto es, si la guerra arancelaria se intensifica, el señor Carney se quedará solo. La verdad de las cosas es que nadie quiere enfrentarse a EEUU.
México, claro está, no va a pelear con la economía más grande del mundo. Resulta evidente que la presidenta Claudia Sheinbaum, para no perder y aun ganar, está decidida a llevar la fiesta en paz con Donald Trump. Eso sí, aplaudirá siempre al valiente Carney y lamentará sinceramente el daño que este aspirante a mártir de las potencias medias cause a la economía canadiense.


