El imperio egipcio ha sido el más poderoso de la historia. Los faraones que lo lideraron fueron los hombres más imponentes que han existido, incluyendo a José, aunque haya sido hebreo, y hasta Cleopatra, quien perdió su poderío de alguna manera por sus amoríos con los romanos Marco Antonio y Herodes.

Uno de los sucesos más impactantes narrado en la Biblia es el del ahogamiento del ejército egipcio en el Mar Rojo, después de la acción indirecta de Moisés que ocasionó que el océano les cayera encima. Se describen 600 generales que comandaban a sus soldados y a sus caballos, y si cada uno tendría un batallón de 10 mil hombres, en total hubo 6 millones de bajas egipcias, y con esta devastación obviamente el imperio egipcio se debilitó muy considerablemente llevándolo a su posterior decadencia. Pero fue tan poderoso, repito, que el mismo Hitler quiso retomar su trascendencia, llamado a su supuesto liderazgo: “El tercer reino (reich)”, considerando que el segundo fue el romano.

Un suceso que también se narra en la Biblia, es que cuando el ejército egipcio sucumbió en el mar, el faraón que lo dirigía, que al parecer cronológicamente era Ramsés, se salvó del ahogamiento masivo junto con su caballo, y ambos sobrevivieron, dejando a partir de ese momento al caballo como el animal más poderoso, bélicamente hablando, de la faz de la Tierra, y dejando a su vez atrás al burro y al camello, que antes de ese suceso eran animales consagrados para la humanidad.

Así el caballo se convirtió en un símbolo de poderío, basta mencionar a Bucéfalo, el corcél de Alejandro Magno, o a Maringo, el caballo blanco de Napoleón Bonaparte; el mismo Churchill participó en la guerra de los Bóers montando un caballo blanco también.

Cuando los griegos engañaron a los troyanos lo hicieron escondiéndose en un caballo de madera, ya que ya era imponente en esa época.

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América se pudo conquistar gracias a la llegada de los caballos de Hernán Cortés, y hasta la Primera Guerra Mundial ganaba el ejército con mejor caballería.

Francisco I. Madero inició la Revolución mexicana o segunda transformación montado en su caballo.

En el ajedrez el caballo es la pieza más enigmática, es la única que puede saltar a otras y su movimiento es sublime.

Nota cultural agregada: Recomiendo ver la película: “Caballo de guerra”, del productor Steven Spielberg, donde se destaca la participación de los caballos en la Primera Guerra Mundial.