Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.
Jorge Santayana, filósofo
Morelos ha sido el laboratorio de la transformación que Andrés Manuel López Obrador impulsó. En la entidad se sustituyó un proyecto democrático y plural por un movimiento que recicló cuadros del viejo PRI, subordinó las diferencias ideológicas a la lealtad y convirtió candidaturas en instrumentos de control.
Graco Ramírez: la ruptura
El protagonista incómodo es Graco Ramírez Garrido Abreu. Su ruptura con AMLO exhibió la existencia de dos concepciones irreconciliables de la izquierda, la que buscaba construir mayorías mediante reformas, acuerdos e instituciones democráticas y la que concentró el movimiento alrededor de un liderazgo que no admite contrapesos.
Su trayectoria se desarrolló en organizaciones que buscaban construir una alternativa al régimen priista. A pesar de provenir de una familia ligada políticamente a Tabasco, la apuesta de Graco se centró en la participación electoral, la negociación política y la construcción de acuerdos que buscaban traducir las demandas sociales en reformas institucionales.
La relación con López Obrador venía de antes de Morena y era casi familiar, el abuelo de Graco fue el tabasqueño Tomás Garrido Canabal. Él mismo ha contado que fue quien lo acercó a Cuauhtémoc Cárdenas para su incorporación al PRD.
Fue hasta después de la elección presidencial de 2006 que la ruptura se hizo evidente, cuando AMLO desconoció el resultado y proclamó su presidencia legítima, para Ramírez, esa decisión debilitó a la izquierda.
En 2012, ya como gobernador de Morelos, defendió el diálogo con Enrique Peña Nieto, mientras López Obrador consideraba que ese tipo de acercamiento legitimaba a un presidente cuyo triunfo había sido cuestionado.
Graco negoció y respaldó el Pacto por México que impulsó reformas en educación, telecomunicaciones, competencia económica y energía. Lo cual era entendible desde la visión de los sectores socialdemócratas del PRD, para los que negociar no significaba traicionar sus principios, sino transformar las instituciones mediante acuerdos.
Sin embargo, AMLO eligió otra ruta, porque sabía que las reformas rompían con los instrumentos de control autoritario. Años después, en una entrevista con El País publicada el 22 de mayo de 2024, Graco resumió su crítica: “López Obrador siempre tuvo más confianza en los priístas que en la izquierda”.
De hecho, en su libro Contra la regresión autoritaria. Memorias desde la izquierda, y en entrevistas posteriores, Ramírez cuestionó el desplazamiento de la izquierda plural hacia un movimiento con un liderazgo caudillista central.
Cuauhtémoc Blanco
Blanco llegó a la gubernatura de Morelos por obra y gracia de AMLO, quien capitalizó la popularidad del futbolista y su inexperiencia e ignorancia política, sirvieron para convertirlo en servil soldado del obradorismo y para romper con algunas de las reminiscencias que dejó Graco Ramírez.
El experimento mostró el costo de dar prioridad a la popularidad y lealtad sobre la experiencia política y, como en la mayoría degobiernos emanados de Morena, la administración de Blanco terminó marcada por conflictos, acusaciones de irregularidades y serios señalamientos sobre el manejo de recursos públicos.
En enero de 2022 se difundió una fotografía tomada años antes en la que el gobernador aparecía junto a tres personajes señalados como líderes criminales que operaban en la entidad, entre ellos, Irving Eduardo Solano Vera, alias “El Profe” o “El Gato”, cabecilla del cártel Guerreros Unidos y posteriormente jefe de plaza del CJNG.
En enero de 2025, El País informó que la Auditoría Superior de la Federación había detectado entre 2019 y 2023, observaciones en el gasto por 3 mil 269 millones de pesos en dependencias estatales.
A ello se sumó la denuncia de su media hermana por presunto intento de violación y en marzo de 2025, la Cámara de Diputados rechazó retirar su fuero para permitir que avanzara el procedimiento solicitado por la Fiscalía.
La lealtad como sistema
El caso de Cuauhtémoc sintetiza buena parte del proyecto obradorista: la protección a figuras cuya actuación exige explicaciones.
Como diputado federal, Blanco conserva el fuero constitucional, una protección institucional que impide tratarlo como a cualquier ciudadano.
Morelos es el resultado de una estrategia que privilegió candidaturas populares, incorporó antiguos priistas y concentró las decisiones alrededor del liderazgo de López Obrador.
X: @diaz_manuel





