El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras parezcan verdades.
Frase atribuida a George Orwell
Nayarit, como prácticamente todos los estados gobernados por la 4T, se ha convertido en un espacio de opacidad patrimonial, conflictos por la tierra y un poder que parece imponerse sobre las instituciones, las leyes y la ciudadanía.
Miguel Ángel Navarro Quintero llegó al gobierno bajo las siglas de Morena, sin embargo, su trayectoria proviene de una clase dirigente que consigue cambiar de partido sin renunciar a sus prácticas, ambiciones y a su concepción patrimonial del poder, requisitos que parecieran indispensables en Morena para ser tocado por el dedo del señor y convertirse en gobernador.
Del PRI a Morena
Navarro militó en el PRI desde la década de 1970. En 2005, tras perder la contienda interna por la gubernatura, rompió con su partido y se incorporó al PRD para contender por la gubernatura, mientras Andrés Manuel López Obrador encabezaba el proyecto presidencial de 2006.
Cuando AMLO abandonó el PRD para fundar Morena, Navarro lo acompañó. En 2016 fue nombrado Promotor de la Soberanía Nacional en Nayarit, aunque no logró la victoria; en 2018 llegó al Senado y, finalmente, siempre con el respaldo de López Obrador, ganó la gubernatura y asumió el cargo el 19 de septiembre de 2021.
Opacidad, tierras y sospecha
El balance de los gobiernos suele reducirse a discursos, informes o anuncios de inversión, cuando debería medirse en transparencia en el manejo de los recursos públicos, respeto a los derechos ciudadanos y en la garantía de que la autoridad no se convierta en instrumento de los intereses de unos cuantos.
En abril de 2026, La Razón documentó que la declaración patrimonial de Navarro, omitía información sobre bienes, vehículos, cuentas bancarias, inversiones y adeudos.
Uno de los asuntos más delicados de la administración de Navarro es la disputa por terrenos de la costa nayarita. El gobierno estatal y la FGR impulsaron el operativo Nuevo Nayarit para recuperar predios que, según las autoridades, fueron objeto de operaciones irregulares en administraciones anteriores.
Lamentablemente, y como ha sucedido con la mayoría de los caciques de Morena, las cosas solo funcionan en su beneficio. El 2 de agosto de 2026, Excélsior publicó testimonios de ejidatarios de siete comunidades que acusaron a autoridades estatales de presionarlos para ceder sus predios mediante procedimientos penales y operativos de la Fiscalía.
La diferencia entre combatir la corrupción y ejercer el poder arbitrariamente está en el respeto a la ley, pero, como ha sucedido con otros gobiernos emanados del oficialismo, el combate a las irregularidades termina favoreciendo nuevos intereses, o convirtiendose en patrimonio político de quienes gobiernan.
También en agosto, un tribunal colegiado planteó la separación del gobernador y del secretario de Administración y Finanzas por el presunto incumplimiento inexcusable de una sentencia de amparo. Si el amparo existe para impedir que la autoridad actúe por encima de los derechos reconocidos por la Constitución y las leyes, y un gobierno desatiende la resolución judicial, ¿por qué considera que puede colocarse por encima de los tribunales?
Por otro lado, en septiembre, aunque la Fiscalía informó sobre la existencia de un presunto plan que atentaría contra Navarro y la propia fiscal, en octubre, el accidente de una avioneta utilizada habitualmente por el gobernador abrió otra controversia, porque mientras la Fiscalía todavía investigaba, Claudia Sheinbaum señaló que no había elementos para sostener esa hipótesis y apuntó a un desperfecto.
Episodios como este evidencian que el grave contexto de inseguridad también puede convertirse en capital político, sean amenazas reales, fallas de seguridad o parte de una narrativa de victimización, la investigación se hace para esclarecerlo.
Dedazo o paridad
A pesar de que Héctor Javier Santana fue reconocido como ganador de las encuestas internas, para 2027, Morena designó coordinadora estatal a Jasmine Bugarín Rodríguez y la dirigencia justificó “el dedazo” con criterios de paridad; cabe señalar que Bugarín fue militante del Partido Verde y tuvo trayectoria previa en el PRI.
En Nayarit, el “movimiento” caciquil de Morena, sigue a todo lo que da.
X: @diaz_manuel





