Demasiado dolor causó la palabra “abusos”, pronunciada por el Rey Felipe VI de España, en torno a los hechos de la conquista (hace más de medio milenio). Nunca pensé, siendo incluso ciudadano español, que hubiera semejante cantidad de imbéciles aferrados a una obsesión enfermiza por su historia, sí por glorias de antaño qué jamás volverán.

A partir de ese momento, miles de españoles en redes sociales, a toda hora, no hacen sino ofender a México y a sus civilizaciones primigenias, más que brillantes algunas, eso de sobra está andarlo repitiendo esas groserías como urracas. Entre su arsenal de ofensas está aquello de: “vivían en la edad de piedra”, especie que el influencer charlatán y traidor a la patria, José Miguel Zunzunegui, nos ha hecho el favor de extender ya por el mundo, con total desparpajo e impunidad.

Otro de sus (según ellos) insultos es escribir “Méjico” con “J”, como subnormales. Como si no hubieran pasado ya siglos de que así lo escribían.

Por cierto, entre tantísimas cosas que han sucedido en esos siglos está en que la economía de México superó a la de España, que el país ibérico está siendo reconquistado por los árabes y el islam, con la ayuda de africanos subsaharianos, y que viven un drama demográfico que, de no corregirse, la España hasta hoy conocida va rumbo a una desaparición lógica y natural.

Ante esa serie de necedades, de “baturros” tercos, tontos algunos y obsesivos, bien podríamos llamarles Espanya, si, en catalán, una de las regiones con ínfulas separtistas, que eso sí supone un problema actual para Espanya, una eventual Catalunya independiente sería un golpazo fiscal al resto del país (todavía unido), al menos en el papel, porque no pocos catalanes y vascos en realidad odian a España (no olvidar ETA), y tienen su propia bandera, idioma y costumbres, a grado tal que no respetan al himno español, lo llena de improperios ante el resto del mundo e incluso supone ya un peligro salir con la bandera de España a las calles.

¿Se imaginan a un México que le falte mínimamente al respeto a su propio himno y/o bandera? No, porque es (textualmente) imposible. En fin, suerte espanyoles que insultan a México. No sé qué vayan a ganar con eso, pero da igual. Andá Espanya... repito, mucha suerte. ¡Ah!, y por cierto, qué gente tan corriente, al pasarse por el arco del triunfo tanto tiempo en el que de parte de México no han recibido algo que no sea amabilidad, atenciones y cariño, pero, ojo, ¡que sabido es que todo cambia!