La recepción de las delegaciones de Estados Unidos e Israel en los Juegos Olímpicos de Invierno que se llevan a cabo en Italia demuestra a qué nivel ha permeado el desprestigio y el repudio contra el régimen de Trump y su bestia de ataque en el medio oriente en el plano internacional.

A JD Vance, vicepresidente y a su esposa les tocó recibir en persona el repudio dirigido tanto a ellos, como a Donald Trump, quien en nuestro país tiene un 82% de rechazo de acuerdo con una reciente encuesta del diario El Financiero.

La prepotencia de Trump, sus constantes amenazas e insultos y su complicidad en el genocidio en Gaza y sus agresiones a países latinoamericanos como Venezuela y México han terminado por sepultar el prestigio que alguna vez tuvo dicho país a nivel internacional. La propaganda ya no funciona. Lo único que les resta es la fuerza bruta.

Es por eso que México se mantiene al filo de la navaja en asuntos como el nuevo acuerdo de minerales considerados críticos para la infraestructura de Norteamérica. En un principio, un acuerdo en donde México pueda obtener transferencia de tecnología del hegemón decadente no está nada mal..., pero en la práctica, puede volvernos un blanco de las guerras que seguramente librarán en su acelerado colapso rumbo al basurero de la historia.

Estamos en momentos críticos de nuestra existencia como país y como civilización. Es hora de que los líderes de este país, además de la presidenta, se muestren a la altura de las circunstancias.