“Nuestra pasión fue un trágico sainete

en cuya absurda fábula

lo cómico y lo grave confundidos

risas y llanto arrancan.

Pero fue lo peor de aquella historia

que al fin de la jornada

a ella tocaron lágrimas y risas

y a mí, sólo las lágrimas.”

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

“Estaba confundido, creí haber encontrado lo que buscaba pero encontré otra cosa.”

DE LA PELÍCULA ‘OBSESIÓN’

López Obrador, en su plañidera diaria —que, siendo francos, es en lo que se ha convertido la mañanera—, reprochó que en México hay mucha “gente confundida”. Para variar dio vuelo a su retahíla para decir que hay 20 millones de conservadores que se creen fifís (supongo sus hijos mayores encabezan la lista…).

Dado que quien tacha a otros de “confundidos” es el primero en estarlo, señalemos algunas de las confusiones del primer mandatario de nuestra nación:

√ La primera confusión mental es decir que los confundidos son “los otros”; ese 70% de los electores que no votaron por él en el 2018 o que simplemente se abstuvieron de acudir a las urnas a emitir su sufragio.

√ Le sigue el que, a casi cuatro años de su triunfo, continúa actuando como oposición y simple y sencillamente no se digne gobernar. Con decirles que continúa ofreciendo lo mismo que prometió desde el primer día de su gobierno; que sigue sin cumplir.

√ Su peor confusión es creer que detentar la Presidencia equivale a ser dirigente de una nación (o peor, el actuar como el divisor de esta).

√ Confundido cuando se dice de izquierdas, pero es en realidad un conservador retrógrada. Uno que prefiere las energías caras y contaminantes a las energías limpias y sin costos para la población, como es la energía eólica y solar, por mencionar un ejemplo.

√ Morena —el partido del mandatario— también tiene sus propias confusiones; como confundir Chihuahua con Coahuila (cierto, más que confusión, eso denota ignorancia).

√ Serias confusiones cuando de los jesuitas asesinados (o, para el caso, de cualquier hombre o mujer que decide dedicar su vida a quienes más lo necesitan) dice: “no siguen el ejemplo del Papa Francisco, porque están muy apergollados por la oligarquía mexicana”. En el caso en particular de los jesuitas, AMLO sufre además de desconocimiento. Dicha orden católica, adicionalmente a los votos de obediencia, pobreza y castidad, tiene el de “una especial obediencia al soberano Pontífice”. El asesinato atroz de los sacerdotes Javier Campos y Joaquín Mora (así como de los miles que han muerto de forma violenta en nuestro país) elevó el grito de dolor de sus hermanos. Los jesuitas que claman: “hay un incontenible río de sangre en el país” y “los abrazos ya no nos alcanzan para cubrir los balazos” no están confundidos ni apergollados y, en esa obediencia papal, seguramente Francisco —también jesuita—, unió su sentir a lo dicho en México por el Padre Pato.

√ Confundido porque, si piensa que el Papa Francisco entiende que el asesinato de los jesuitas es un caso aislado, no ha escuchado el llamado que urge debatir su “estrategia” de seguridad, tanto por parte del Arzobispado de México, la Conferencia del Episcopado Mexicano y los rectores del sistema educativo jesuita. No lo olvide, los jesuitas se ufanan de ser “ejército de Dios”, por ello se llaman “Compañía de Jesús”. Con esas inconfundibles resonancias militares, no se “confunden” en lo que dicen, cómo lo dicen y qué defienden.

√ Tan confundido que olvida que la paz se construye con la aplicación irrestricta de la ley, al hacer justicia para las víctimas y deudos. Confundido porque si piensa en no cambiar sus políticas de seguridad, los resultados seguirán midiéndose en miles de muertos.

√ Entrados en confusiones, López Obrador y su equipo de trabajo sigue confundido al decir que ya tenemos un sistema de salud como el de Dinamarca y que ya no existe el desbasto de medicamentos en el país.

√ Confundido al defender al fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, diciendo que es honesto o al considerar que el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, coordinó una buena estrategia contra la pandemia del Covid.

√ Confundido al llamarse feminista y defender a impresentables como Felix Salgado Macedonio o haber permitido tuviera lugar en Bellas Artes —con la presencia de la crema y nata del morenismo— el homenaje a Nassón Joaquín García, pederasta confeso y sentenciado en Estados Unidos.

El presidente AMLO se destaca por estas y otras muchas confusiones mentales; todas ellas gozan de cabal salud, pero resultan sumamente lastimosas, deprimentes y ofensivas para nuestro país. Razones para llevarlo ante tribunales tan pronto concluya su mandato.