Hablemos del espejo de la comentocracia. Al igual que el de la madrastra de Blancanieves, parece programado solo para decir lo que quieren escuchar y confirmar los y las columnistas: que son infinitamente influyentes en el reino.
Un día después de haber afirmado en Excélsior que entrevistó, “por fin” —“una hora en vivo”, en Radio Fórmula—, a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, el periodista Ciro Gómez Leyva respondió a sus “amigos del PAN y los movimientos cívicos que lo cuestionaron por escribir ayer que en la oposición política no hay hoy, ni remotamente, una figura del tamaño y fuerza de Maru Campos".
En efecto, eso había expresado Gómez Leyva: que no hay nadie en los partidos opositores con la fuerza política de la chihuahuense. Sus “amigos del PAN y los movimientos cívicos” le pidieron demostrarlo. Y Ciro, pues eso, lo demostró.
Para no equivocarme pedí a la inteligencia artificial una definición de demostración sólida no matemática. Gemini me explicó:
“Una demostración sólida en un contexto no matemático es un argumento convincente que prueba la veracidad o validez de una afirmación mediante el uso riguroso de evidencias objetivas, hechos comprobables y una lógica coherente. Una demostración es robusta cuando reúne datos empíricos, testimonios fiables, ejemplos claros o analogías válidas que resisten el análisis crítico. En esencia, consiste en conectar las pruebas de manera tan clara y ordenada que cualquier persona que evalúe el razonamiento llegue de forma natural a la misma conclusión de quien lo expone”.
¿Eso hizo Gomez Leyva? Me parece que no. ¿Cómo demostró don Ciro que la gobernadora Campos es la gran figura opositora? Con un ejemplo: “No sé quién otra, otro, estaría el mismo día en entrevistas recias con Pascal, Joaquín, Loret y Por la mañana”.
Entiendo quiénes son Pascal, Joaquín y Loret y qué es Por la mañana. Lo explico para las personas menos morbosas acerca de la información periodística y que podrían no estar del todo enteradas.
Pascal Beltrán del Río: Conduce Imagen Informativa Primera Emisión. Además publica la columna Bitácora del director en el periódico Excélsior, que dirige en lo editorial.
Carlos Loret de Mola: Dirige y conduce el noticiero principal de la plataforma digital Latinus. También el noticiero vespertino de W Radio, Así las cosas. Y es columnista de El Universal.
Joaquín López-Dóriga: Conduce un noticiero en Radio Fórmula, que me parece se llama López-Dóriga en Fórmula. Publica columnas en Milenio. Tiene un eficaz sitio de internet, López-Dóriga Digital.
Por la mañana: Es el noticiero principal de Radio Fórmula; lo conduce Ciro Gómez Leyva, quien fue líder en rating durante muchos años —perdió el primer lugar frente a Azucena Uresti, del mismo grupo radiofónico, por haberse ido a residir a Madrid, desde donde transmite—.
Son periodistas importantes, ni duda cabe. Más allá de que no estoy de acuerdo con ellos en sus análisis sobre la 4T, admito que cuentan con trayectorias de primer nivel, sobre todo López-Dóriga —pronto llegará a 60 años de experiencia en este oficio y, a pesar de numerosos problemas y hasta crisis que ha enfrentado, sigue en la primera división—.
Pero una cosa es que estén entre los y las periodistas más importantes de México, y otra muy distinta que sean factores fundamentales del poder político, como lo mencionó Gómez Leyva, con exceso de soberbia, al hablar de Maru Campos.
Que “el mismo día” entrevisten Pascal, Joaquín, Loret y Ciro a Maru Campos no habla de la inexistente enorme relevancia política de la gobernadora de Chihuahua, sino más bien del famoso —y siempre fracasado— nado sincronizado periodístico que no pocas veces ha intentado restarle popularidad a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la izquierda mexicana; ese monólogo colectivo demostró su inutilidad al atacar a AMLO el pasado sexenio y al intentar encumbrar a Xóchitl Gálvez en las elecciones presidenciales de 2024.
En Reforma, este sábado, encontré evidencia de que es muy mala la demostración de Ciro Gómez Leyva acerca de la relevancia política de Maru Campos. Un párrafo del artículo “Maru: caminar para atrás”, de Vanessa Romero Rocha tendrá que ser estudiado con todo cuidado por este columnista de Excélsior y conductor de un noticiero en Radio Fórmula:
“Tropezando cada vez con peores piedras, la oposición convertirá un liderazgo enano en presencia constante mediante una operación mediática... Pasearán a María Eugenia Campos por estudios de televisión, radio y columnas. Al cabo que las vergüenzas las pasará ella”.
Y sí, lo que sentí al escuchar parte de la entrevista que Ciro le hizo a Maru fue pena ajena. ¡Qué gobernadora tan limitada! Para asegurarme de que no fue solo un mal momento de ella con Gómez Leyva, busqué lo que dijo a López-Dóriga: cantinfleó todavía más. Ya no quise ir a los programas de Loret y Pascal para no deprimirme clínicamente hablando.
Oposición enana, sí. Tiene razón Vanessa Romero Rocha. Oposición que más se enaniza al exhibir sus miserias intelectuales en entrevistas “el mismo día” —nado sincronizado, insisto— con Pascal, Joaquín, Loret y Ciro.


