Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo:
He visto su anuncio de que el próximo martes presentará su reforma electoral.
Esta incluye temas fundamentales para la vida democrática del país, como la composición del Congreso, el financiamiento y la operación del INE, así como cuánto dinero le dan a los partidos políticos.
He visto también que el PT y el Partido Verde han mostrado su rechazo, argumentando que a ellos les afectaría una reforma que recorte pluris y disminuya los recursos para los institutos políticos.
Presidenta Sheinbaum: este es el momento de sacudirse tanto al Partido del Trabajo como al Partido Verde.
El primero, cínicamente, postuló candidatos en Veracruz -el año pasado- que no pudieron competir por las siglas de Morena, demostrando que pueden más ellos que el partido gobernante y sus reglas.
Ahora que Morena prohíbe el nepotismo, parece que en el PT no ven mal postular a Saúl Monreal en Zacatecas. Y así puede haber más casos donde quien no entre por la puerta de Morena, pueda entrar por la ventana del PT o del Verde.
En San Luis Potosí, el Partido Verde parece estar aferrado a postular a la esposa del gobernador, Ruth González, en otra muestra más de fuerza y sinrazón, saltándose también la reforma contra el nepotismo.
Los votos del PT y Partido Verde son necesarios para aprobar la reforma electoral. Pero nada le quitaría al partido en el poder demostrar que son distintos los tres y que los dos primeros actúan más a favor de sus propios intereses.
Por eso, sí apoyo que haya una amplia discusión sobre todos los temas, pero no para beneficiar a estos grupúsculos que han vivido del poder durante años, sin que nadie en su sano juicio se sienta identificado.
Si es para complacer al PT o al Verde, será mejor que no se le quite ni una coma a su iniciativa, presidenta Sheinbaum.
Como marcó la línea Ricardo Monreal: que la reforma electoral se apruebe “como venga”. Que el PT y el Verde le hagan como puedan. Si no quieren aprobarla, adiós a las alianzas. Y nos vemos en 2030, a ver ahora de quién se agarran.

