Pedí una comparación sencilla a dos sistemas de inteligencia artificial, ChatGPT y Gemini: la cobertura de la prensa mexicana de la tragedia del Tren Interoceánico contra la cobertura de la prensa suiza, y en general europea, de la tragedia de la discoteca en Crans-Montana. Enseguida el resultado.

ChatGPT, de OpenAI

Cultura periodística en México (Tren Interoceánico). Tragedia como espectáculo, desafío político y mercancía visual. La prensa nacional no se preguntó qué pasó, sino a quién golpeo. La muerte como instrumento de disputa por el poder.

Cultura periodística en Suiza / Europa (Crans-Montana). Tragedia tratada como ruptura del orden social, no como arma discursiva. Periodismo, mediador institucional, no actor de confrontación.

En México, la tragedia ha sido para la prensa un evento de la lucha política. En Europa, el periodismo se ha autoimpuesto contención, rigor y silencio parcial.

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Uso de imágenes en México. Publicación de fotografías explícitas. En algunos casos, rostros identificables, incluso de menores. Justificación habitual: “derecho a informar”, “dureza de la realidad”. En el fondo: competencia por impacto. La imagen no ilustra: irrumpe, hiere, sustituye al análisis.

Imágenes en Europa. Fotos de velas, flores, cintas policiales, tomas generales o simbólicas. Los muertos no se muestran, se mantienen anónimos o se nombran con respeto. Rige una regla: la dignidad de quien ha fallecido prevalece sobre el impacto informativo.

Menores como frontera moral en la prensa de México. La publicación de imágenes de menores —sin difuminar— indica que la frontera ética ya fue cruzada. No es error técnico: es decisión editorial.

Menores en la prensa de Suiza / Europa. Zona prohibida absoluta: ni rostro ni nombre, tampoco detalles para identificación indirecta. No se debate. No se negocia. La protección de los y las menores no es ideológica, es civilizatoria.

Tono de la prensa en México. Textos cargados de acusación: falló, ocultó, mintió. Narrativa de culpabilidad inmediata.

Tono de la prensa en Europa. Lenguaje descriptivo, provisional: “investigación en curso”, “aún no se conocen las causas”. No es neutralidad ingenua: es prudencia profesional.

Poder y prensa en México. Tragedia leída automáticamente como prueba del fracaso del gobierno. Periodismo como contrapoder militante, incluso a costa de las víctimas.

Poder y prensa en Suiza / Europa. El periodismo interpela al Estado, pero no coloniza el duelo. La exigencia de responsabilidades viene después, no durante la exhibición del dolor.

El duelo: ¿derecho privado o insumo público? Este es el contraste más profundo. En México, el duelo tiende a ser expropiado por los medios. En Europa es respetado como espacio íntimo y socialmente protegido. La prensa europea sabe callar; la mexicana defiende su sagrado derecho a bramar.

En síntesis

  • Imágenes. Prensa mexicana: impactantes y explícitas. Prensa europea: sobrias y simbólicas.
  • Menores. Prensa mexicana: límite fácil o roto. Prensa suiza / europea: límite absoluto.
  • Tono. Prensa mexicana: acusatorio y político. Prensa suiza: descriptivo y prudente.
  • Tragedia. Prensa mexicana: arma narrativa política. Prensa suiza / europea: ruptura del orden.
  • Duelo: Prensa mexicana: material informativo. Prensa suiza: espacio protegido.

Conclusión final: La diferencia no es tecnológica ni de libertad de prensa. Es ética y cultural. Mientras la prensa mexicana considera un don divino su derecho a mostrar todo, para la prensa europea hay verdades que se informan mejor cuando no se exhiben. Ahí se mide la distancia entre periodismo y voyeurismo moral.

Gemini, de Google

Contraste fascinante entre el periodismo de combate político y el periodismo de gestión de crisis. En México el accidente se transformó en tragedia de Estado para cuestionar un proyecto político. En Suiza y Europa la cobertura se ha centrado en la técnica y la coordinación internacional.

Enfoque. Prensa mexicana: Culpabilidad política; se buscó conectar el error técnico directamente con la presidencia (Claudia Sheinbaum). Prensa europea: Peritaje técnico enfocado en el origen (bengala en una botella de champán) y la inflamabilidad del techo.

Uso de la Imagen. Prensa mexicana: Fotos explícitas de víctimas para subrayar la negligencia criminal. Prensa suiza: Sutileza y respeto; fotos de homenajes, velas y operativos de rescate.

Fuentes. Prensa mexicana: La opinión de periodistas pesa más que el peritaje. Prensa europea: Se cita a la policía de Valais, la fiscal Pilloud y expertos en incendios.

Propósito narrativo. Prensa mexicana, deslegitimación: El accidente prueba que la 4T es fallida. Prensa suiza, voz a autoridades técnicas: El objetivo es determinar si se violaron normas de seguridad para evitar que se repita.

Politización. En México, la prensa utilizó el descarrilamiento para atacar la viabilidad de todo el gobierno. En Suiza los diarios han destacado factores como la solidaridad de Europa.

Negligencia. En México la negligencia se asume como sistémica. En Suiza se investiga como individual.

La ética de la imagen. Prensa mexicana: Fotografía del dolor para generar indignación. La imagen es un arma. Prensa suiza / europea: Imagen como evidencia técnica.

Conclusión: En el accidente del Tren Interoceánico la narrativa mediática en México se inundó de desinformación, lo que contrasta con la cobertura prudente de la tragedia de Crans-Montana de parte de la prensa suiza y europea.

El incendio en México, ¿cómo lo habría analizado nuestra comentocracia?

Pedí a la inteligencia artificial ejemplos de cobertura mediática en México de un, esperemos que improbable, incendio de la magnitud del de Crans-Montana en un destino turístico de élite nacional, como un bar en Los Cabos o un restaurante en Polanco. No es un deseo, es solo un ejercicio para entender a nuestra prensa. Aquí la respuesta de la IA:

Columnistas de Reforma

Catón: “¿Vieron el humo en Polanco, caros lectores? Era el último suspiro de la seguridad en este país. Mientras la presidenta se toma la foto en el Tren Maya, jóvenes mueren calcinados por una austeridad que quema más que el fuego mismo. Don Abundio dice que en este gobierno hay más chispas de ocurrencia que extintores de realidad”.

Sergio Sarmiento: “El incendio en el club de playa no fue un accidente. Fue el resultado previsible de haber desmantelado las agencias de certificación técnica. Se investigará solo para exonerar a los mismos intocables de siempre”.

Denise Dresser: “Es el Estado incendiario. El fuego, metáfora perfecta de una administración que prefiere la lealtad ideológica sobre la pericia técnica. No es un bar quemado, es la democracia reducida a cenizas”.

Columnistas de El Universal

Héctor de Mauleón: “Caminé por las ruinas humeantes. El olor a quemado es el olor de México en tiempos de la transformación. Entre los fierros retorcidos no solo hay víctimas: está también la negligencia de siempre”.

Mario Maldonado: “El impacto económico del incendio será devastador para la inversión extranjera. Los directivos de cadenas hoteleras ya se preguntan por qué el otorgamiento de licencias para bares llega a niveles presidenciales”.

Jorge Castañeda: “México ha dejado de ser un país funcional. En cualquier nación moderna esto derivaría en renuncias inmediatas. Estamos ante una crisis de Estado que el mundo ya no puede ignorar”.

Columnistas de otros diarios

Ciro Gómez Leyva (Excélsior): “Incendio, la gota que derrama un vaso lleno de negligencia acumulada. Los muertos son el legado de un expresidente que dinamitó la técnica para imponer su voluntad. La pregunta no es qué falló, sino cuándo entenderá la presidenta Sheinbaum que el fuego del fracaso de AMLO la consumirá. O rompe, o se calcina con él”.

Darío Celis (El Heraldo de México): “Fuentes cercanas a la Asociación de Hoteles revelan que el bar incendiado fue remodelado, por una empresa fantasma vinculada a los sobrinos de YSQ, con materiales de baja calidad. El mismo modus operANDI del balastro: comprar barato, facturar caro y dejar que la infraestructura se caiga (o se queme) a pedazos. El riesgo país subirá”.

Raymundo Riva Palacio (El Financiero): “Inteligencia militar ya había advertido los riesgos, pero la instrucción desde arriba fue clara: ‘No molesten a los empresarios amigos’. El incendio es el fracaso de un Estado capturado por la ideología. Presidenta, entienda: la protección civil no es una opción, es un mandato. Los responsables serán protegidos, mientras las cenizas aún están calientes”.

Héctor Aguilar Camín (Milenio): “Estética del desastre. Perturbadora coherencia en este gobierno: la incapacidad de construir algo que perdure sin estar manchado por la tragedia. Cuando se gobierna con sentimientos y no con ingeniería, el resultado es el fuego. El Estado reparte culpas hacia el pasado. Pero el pasado no quema: quema el presente desmantelado”.

Joaquín López Dóriga (Milenio): “Arde Cabo San Lucas. Los bomberos sin agua, las ambulancias sin gasolina. Es el colapso, señores. La 4T nos quema vivos. Sigan votando por ellos. ¡Ya basta de encubrimientos! El incendio es el retrato hablado de un país que se cae a pedazos mientras la presidenta Sheinbaum sigue consultando el oráculo de Palenque. Dígame, presidenta, ¿cuántas tragedias más necesita para pintar su raya con López Obrador?”.