En los diarios de Grupo Reforma —El Norte, de Monterrey; Reforma, de la Ciudad de México, y Mural, de Guadalajara—, Enrique Krauze ha promovido el encuentro “La libertad de vuelta” organizado por la revista que él dirige, Letras Libres. Sus debates pueden leerse aquí.
Según Krauze, en el vocabulario de la 4T “no existe la palabra libertad”. Es falso, desde luego. Claudia Sheinbaum ha sido insistente en defender todas las libertades, no solo las del mercado. Si no recuerdo mal, en una de tantas ocasiones lo hizo para cuestionar la idea libertaria de Ernesto Zedillo dada a conocer en un texto suyo publicado, precisamente, en Letras Libres.
La presidenta de México ha garantizado las libertades de movilización, de expresión, religiosa, sexual, también la de emprender negocios —quien desea hacerlo, invierte en nuestro país y, si tiene talento, gana dinero y aun mucho dinero—, pero la libertad que más interesa a la mandataria es la que permita al Estado cumplir con derechos elementales de la gente de abajo, que generan alergias graves en un gobernante que tanto habla de la libertad, como el argentino Javier Milei.
Solo una libertad se ha combatido en la 4T —existió en los regímenes del PRI y del PAN—, y es la de no pagar impuestos. Este atrevimiento, el de obligar a los multimillonarios a cumplir con sus responsabilidades tributarias, ha llevado a una de las personas más ricas de México y aun del mundo, Ricardo Salinas Pliego, a encabezar una potente campaña mediática a favor de la libertad —como él la entiende— y a combatir a los zurdos de mierda, algo en lo que el dueño de Elektra y TV Azteca no es original, ya que tal expresión la patentó el argentino Milei.
Nadie ha desprestigiado más la palabra libertad que Javier Milei y Ricardo Salinas Pliego, pero en el encuentro de Letras Libres no se les criticó por el daño que han hecho a esa idea, desde siempre excesivamente manoseada. Frente al presidente de Argentina, enemigo de los derechos sociales, y respecto del multimillonario que menos impuestos paga en México, se quedó corta aquella persona que, en la Revolución francesa, dijo lo de “libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre”.
La defensa de la libertad que han hecho en Letras Libres, que puede y debe cuestionarse por muchas razones, ha fallado sobre todo porque nadie exigió a Milei y a Salinas Pliego dejar de abusar de la palabra que cada quien entiende como se le pega la gana.
¿Mencionaron en el encuentro de Letras Libres a Milei y Salinas Pliego? Veamos:
1.- “La libertad entonces, la libertad ahora”, texto sin firma, esto es, redactado por la dirección de Letras Libres, seguramente por Enrique Krauze o, al menos, revisado por el famoso historiador. En 357 palabras no hay ninguna mención a Javier Milei ni a Ricardo Salinas Pliego.
2.- “La experiencia de la libertad de 1990”, artículo de Christopher Domínguez Michael. En más de 2000 palabras no hay ninguna mención a Milei ni a Salinas Pliego.
3.- “El malestar en las sociedades liberales”, mesa de discusión en la que participaron Mark Lilla, Leon Wieseltier, Ian Buruma e Ivan Krastev, moderados por Enrique Krauze. En más de 10 mil palabras no hay ninguna mención a Milei ni a Salinas Pliego.
4.- “La libertad en el siglo XXI”, presentación de dos mesas de debate. En más de 150 palabras no hay ninguna mención a Milei ni a Salinas Pliego.
5.- “Los enemigos del liberalismo”, diálogo entre Ian Buruma, David Frum, Mark Lilla y Jesús Silva-Herzog Márquez, moderado por Sergio Sarmiento. En más de 2 mil 500 palabras no hay ninguna mención a Milei ni a Salinas Pliego.
6.- “La crisis de los valores liberales”, discusión entre Paul Berman, José Ramón Cossío, José María Lassalle y Celeste Marcus, moderada por León Krauze. En más de 2 mil 800 palabras no hay ninguna mención a Milei ni a Salinas Pliego.
Posdata: Leí que Enrique Krauze ha respaldado la posible candidatura presidencial de Ricardo Salinas Pliego. ¿Es cierto? ¿Tanto odia el historiador a la izquierda como para apoyar a un empresario de esa estatura ética?



