Podemos resumir, a través de la información que se ha dado, que México prosperó en las negociaciones con Estados Unidos. Aunque mucho se especuló, de parte de la prensa conservadora, tenemos que admitir que nuestra delegación y el equipo que se encarga de las revisiones técnicas-operativas ha sabido tejer fino.
Se avanzó, por ejemplo, en la evaluación de los temas de acero y aluminio. Eso, de trascendencia y prioridad, fortaleció las cadenas de valor. Todo eso, a su vez, se da luego de un sustancial anuncio de una de las prioridades o ejes que nos trazamos desde un principio. Hablamos de la política arancelaria y, por supuesto, de inhibir lo más que se pueda porque, simple y sencillamente, nos hemos ajustado a las reglas o la normativa institucional del vecino país. Si nos remontamos a lo que estaba constituido meses atrás, de hecho, los cambios que se han llevado a cabo están muy presentes en el ánimo social, puesto que significan un avance que, para nada, es un resultado adverso, sino todo lo contrario: son ventanas de oportunidad que aprovechamos al máximo en este diseño del T-MEC.
De lo último, específicamente del diseño operativo del T-MEC, hay ajustes que, aunque parezcan mínimos, resultan medulares porque hablamos de unas pequeñas sustituciones en las reglas de operación, básicamente para el tema arancelario bajo las secciones 301 y 122. Incluso, oficialmente podemos decir que eso, dado todo lo que está en juego, corrige un poco. Hablamos de un 10 % que se prevé se pueda aplicar con tarifas nuevas a más de 60 países. Es una tasa muy baja. Aquí hay un aspecto crucial al que debemos poner mucha atención. No se trata de una medida punitiva, sino de normas que se establecen en las leyes de comercio de Estados Unidos. Es más, lo que hizo la delegación de México fue, evidentemente, amortiguar con el fortalecimiento del arancel cero a más del 85 % de los productos que cruzan la frontera.
Regresando un poco a la esencia o las bases de esta plataforma, podemos decir que el trabajo en equipo nos ha llevado a formar una enorme estructura que muestra de lo que puede ser capaz cuando hay voluntad de que las cosas marchen de la mejor manera posible. Lo hicimos, en efecto, haciendo sinergia con sectores económicos del país. Uno de ellos, que participa activamente, es el Consejo Coordinador Empresarial. Hace unos días, por ejemplo, se reunieron los liderazgos que nos representan con quienes integran este triángulo. Nos referimos al gobierno, Jamieson Greer y el sector privado. Aunque es sorprendente para algunos pocos, como la misma oposición que ha criticado esta dinámica activa, logramos exponer que se ha constituido una base que funge como interlocutora para el rubro de las inversiones que, de por sí, han ido en ascenso en nuestro territorio nacional al alcanzar cifras récord que han puesto a México en el top 10 global.
Evidentemente, eso, por la naturaleza de las circunstancias, nos dice que hemos entrado a una fase crucial. Han sido expandidas las alianzas estratégicas que se han concretado. A raíz de esto, que no es ninguna novedad, sabemos que este triángulo estratégico es, además del sostén para encauzar un marco de integración, parte de la columna vertebral que alimenta la funcionalidad del tratado comercial entre México, Canadá y Estados Unidos.
De hecho, podemos decir que hay buenos cimientos que, tengo la impresión clara, son los mecanismos que constantemente aminoran las tensiones. Desde luego que eso, gracias a la insistencia y a la cabeza fría con la que hemos actuado, es determinante para preservar muchas reglas de operación ahora que nuestra industria muestra que está en tiempos en los que su aporte recibe muchas gratificaciones que se traducen en áreas de oportunidad para mejorar la calidad de vida. Hay que continuar por ese camino ahora que esta arquitectura tripartita aparece en los momentos en que hay que cerrar filas.
Podemos decir, ahora que se agotó el itinerario de actividades de la tercera ronda oficial del T-MEC, que hay muchas cosas positivas que logramos rescatar. La gratificación hay que dársela a quienes han participado activamente sin bajar la guardia. Nos referimos a la labor ardua de la presidenta constitucional, que hace unos días se reunió con el embajador comercial Jamieson Greer en las propias inmediaciones de Palacio Nacional. A la par de todo esto, hablando estrictamente de los acuerdos plasmados, fue declarar oficialmente las fechas para llevar a cabo la cuarta ronda de negociaciones que se dará a principios de septiembre en suelo estadounidense, mayormente ahora que ha quedado constituido este triángulo estratégico de labores que sigue ensanchando las posibilidades de alcanzar acuerdos históricos como los que han sentado un precedente.
Notas finales
Bastó un pronunciamiento abierto para alborotar los ánimos en San Luis Potosí. Resulta que, en medio de una multitud que dio cita para el aniversario del PVEM, la senadora de la República, Ruth González, fue destapada en la carrera por la gubernatura. Desde ese momento hasta ahora, eso ha ido acrecentando las chances de acuerdo con el cúmulo de encuestas que se publican y actualizan a diario.
De hecho, eso ha dado cuenta para fortalecer las aspiraciones de la legisladora que, ante lo que se avecina, está más que preparada para ser la sucesora de Ricardo Gallardo.



