En la obra de Indro Montanelli, Historia de los griegos, el autor habla de Pisístrato, un destacado gobernante de la Grecia antigua. Su política económica hizo de Atenas una gran ciudad; además era un tipo culto y de gustos literarios exquisitos: por ejemplo, creó una de las pocas comisiones que han servido de algo en la historia mundial de las burocracias, la encargada de recopilar y ordenar La Ilíada y La Odisea que Homero había dejado en absoluto desorden.
No pudo pasar a la historia con el nivel legendario de tros personajes maravillosos de aquella época, digamos como Perícles. Fracasó por haber intentado que sus hijos Hipias e Hiparco heredaran su poder y su talento para gobernar. Pero Estos dos juniors fueron una verdadera caricatura del padre que tuvieron.
En estas épocas Karl Marx diría que los hechos en la historia se repiten dos veces: la primera como tragedia y la segunda como farsa. Ni hablar.
