Financial Times, un pasquín inmundo que repite cómo loro las posiciones de los más rancios oligarcas anglobritánicos, le ha dado la estocada final al intento de colocar a la trotskista panista Xóchitl Gálvez cómo una candidata que representa al “ala progresista” (sic) del PRIAN.

El ridículo ladrido del FT calificaba a Gálvez Ruiz como la “outsider” que amenaza la sucesión de AMLO (risas grabadas).

La realidad es que un respaldo por parte del Financial Times representa un respaldo de lo peorcito del neoliberalismo internacional, ese que tiene a millones de estadounidenses viviendo debajo de puentes o en casas de campaña y a decenas de miles de pequeños negocios británicos al borde de la quiebra por recibos de luz de casi 10 mil libras esterlinas mensuales. Este respaldo, por cierto, sepulta cualquier pretensión de Gálvez de separarse de la derecha. Si te respalda el Financial Times, no solo eres de derecha, eres de extrema derecha neoliberal, por no decir fascista “light”.

Otro de los patéticos panegíricos a favor de Xóchitl fue publicado por AFP, agencia, por cierto, que opera en Francia, país al borde de la guerra civil. El título es “Nadie me controla: la senadora mujer que busca la presidencia de México”, firmada por un tal “Jean Arce” y en donde, escribiendo para el público liberaloide que consume este tipo de textos, se hace gala de la falsa condición de “indígena” de Gálvez, en un artículo acompañado de una foto de Xóchitl con Huipil y conduciendo una costosísima bicicleta eléctrica. Hasta para pedalear es falsa.

Gálvez tiene de “outsider” o de candidata fuera del “mainstream” lo que yo tengo de finlandés, o sea, nada. Más que “outsider”, Más bien, Xóchitl es un Zeppelin, es decir, un globito inflado por los nazis que terminará por colapsar y caer por el peso de sus propias contradicciones.