Si los gobiernos de México en coordinación con el sector empresarial no generan empleos formales bien remunerados, la otra solución es el comercio informal para millones de mexicanos que buscan tener una mejor calidad de vida.
En la pandemia que inició en 2020 muchos trabajadores de los puestos del ambulantaje situados en la avenida México-Tenochtitlán, alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México, no fueron a resguardarse para evitar morir por el Covid-19, como sí lo hicimos muchos oficinistas y burócratas.
Llevo más de 20 años caminando por dicha zona y el comercio informal es fuente de empleo para miles de familias no sólo de la Ciudad de México, también del Estado de México, y quienes no conocen ese territorio no tienen ni idea de que los vendedores ambulantes son muy unidos cuando agreden físicamente, verbalmente y psicológicamente a uno de ellos. La violencia jamás será justificada por ninguna de las partes involucradas.
Posiblemente el tema es político y es lo que menos me interesa, porque lamentablemente las personas que buscan mejorar su calidad de vida han sido botín político por los partidos sin importar sus colores. A la mayoría de los mexicanos les es indiferente los logos y colores, ellos necesitan resultados de los gobiernos.
En 2024, la economía informal participó con 25.4 % del PIB nacional en valores corrientes. En 2023 contribuyó con 24.7%, lo que representó un aumento de 0.7 puntos porcentuales, dio a conocer el INEGI.
Las y los gobernantes están violando derechos humanos de las personas que se dedican al comercio informal porque no han sido capaces de generar empleos, bien remunerados y con seguridad social para las familias que dependen de ese sector.
Los vendedores ambulantes dan trabajo a las personas que viven en las calles, ellos son generadores de empleos para otras personas que son marginadas y olvidadas por las y los gobernantes.
El problema es multifactorial y por eso se requiere atención con enfoque multidisciplinario, en donde se aborden las causas de esta problemática que pone en la indefensión a miles de familias de la Ciudad de México y del Estado de México, un tema que lleva décadas en el olvido.
Las políticas públicas y leyes que elaboren los expertos en la materia serán de suma importancia para darle solución a corto, mediano y largo plazo al tema del ambulantaje en la Ciudad de México.
Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de la Cuauhtémoc; autoridades del Gobierno de la Ciudad de México; la líder Diana Sánchez Barrios; y hasta el Gobierno de México, tienen que coordinarse y actuar en esa zona, lugar de trabajo de las sexoservidoras, en donde el comercio informal lleva décadas, así como la desatención por parte de las autoridades hacia las personas que viven en las calles, incluyendo a las niñas y los niños, y también es sitio de la delincuencia. Lo saben.



