Mensaje para todos los prianistas y quien se sienta aludido (“morenistas empanizados”), que busque anclar su futuro al decadente imperio estadounidense. Apostarle a Estados Unidos es apostarle al fracaso. Con un trumpismo en desbandada y con sueños autoritarios de declarar ley marcial y suspender las próximas elecciones ante la inminente pérdida de ambas cámaras de representantes, la acción de algunos miembros del PRIAN y de movimientos “independientes” con sombrero de ir a postrarse ante los del norte no es algo lógico.

Corresponde, más bien, a la voluntad sumisa y políticamente suicida de personas con poco conocimiento de la realidad política, que no se dan cuenta que el evento político conocido cómo “trumpfest” de hace unas semanas en realidad afectó las chances de varios aspirantes republicanos ante la cada vez mayor impopularidad de Trump, e incluso se habla de perder importantes distritos y senadurías en estados que se consideraban ya por sentado “republicanos”, cómo Florida y Texas.

Al ciudadano gringo o estadounidense promedio poco le importan los niños masacrados por el genocidio de Israel en Palestina, las derrotas que ha recibido su otrora todopoderoso ejército en Irán, Irak y en Yemen, sino la crisis del costo de vida y sobre todo, los precios del combustible, en específico el diésel.

Luego entonces, si Estados Unidos no puede ni controlar su patio “frontal” ¿en qué creen estos personajes ínfimos que les puede ayudar en sus ambiciones políticas? En México no se enfrentarán más que al rechazo de una parte mayoritaria de la población, aunque no lo vean, o hagan como no lo ven.