6 de diciembre de 2021 | 15:02

El 1º de octubre, dirigentes sindicales del SNTISSSTE ¿sin reconocimiento legal?

Luis Miguel Victoria Ranfla da la impresión que buscar convertirse en un cacique sindical.
Luis Miguel Victoria Ranfla fue líder del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE) hasta el pasado 4 de mayo.
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Por el Pordiosero

El 1º de octubre se conmemora el Día del Trabajador del ISSSTE. Es tradicional que se celebre una reunión en las instalaciones del sindicato en el que militan la mayoría de los 80 mil trabajadores, con la presencia de autoridades y dirigentes sindicales.

El año pasado, sirvió para la presentación del general Jens Pedro Lohmann Iturburu, recién designado Director Normativo de Administración y Finanzas, en sustitución de Pedro Zenteno, enviado a hacerse cargo de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), tras la imposibilidad de David León, excoordinador Nacional de Protección Civil de asumir la dirección general, luego de ser exhibido entregando sobres con dinero en efectivo al hermano del presidente, Pío López Obrador.

Un día antes, el jueves 30 de septiembre, concluirá la prórroga de las dirigencias sindicales que hayan terminado sus gestiones durante la pandemia de la Covid-19, tal es el caso del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE) que preside Luis Miguel Victoria Ranfla, que finalizó su gestión el pasado 4 de mayo.

El regreso a clases y la decisión del Gobierno de la Ciudad de México para que desde el pasado lunes 13 de septiembre corran de manera normal los términos legales y la reincorporación de todos sus trabajadores a sus actividades normales, hace prever que no se prorrogarán las tomas de nota de las dirigencias sindicales, ni medidas como el reconocimiento que el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje otorgó a la ampliación de la gestión de Luis Miguel Victoria Ranfla, hasta en tanto haya condiciones para convocar a proceso electoral.

El Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México elegirá a sus nuevos dirigentes el próximo miércoles 22 de septiembre. En junio cuando la capital del país se encontraba en semáforo epidemiológico naranja realizó un Congreso Extraordinario de reforma estatutaria convocado por la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).

Luis Miguel Victoria Ranfla, con el pretexto de las medidas sanitarias, se aferró a que solo convocarán al congreso para reformar el estatuto y adecuarlo al artículo 69 de la ley burocrática para que la elección de dirigentes sea mediante voto personal, libre, secreto y directo, hasta que el país esté en semáforo epidemiológico verde y no poner en riesgo a los trabajadores, pese a que ha realizado giras como la de Jalisco, para entregar juguetes y regalos a los ganadores de la rifa con motivo del día del niño y 10 de mayo.

La prórroga a la gestión en el SNTISSSTE fue aprobada en un pleno por los integrantes de la dirigencia sindical y validada por el TFCyA. En la práctica fue una reforma al estatuto, cuyo artículo 61 establece que el comité ejecutivo nacional “será electo cada cuatro años en un Consejo Nacional Ordinario” de conformidad con el 22.

Se trató de una reforma al estatuto debido a que la actual gestión de Victoria Ranfla concluyó el pasado 4 de mayo.

Lo ocurrido fue ilegal debido a que los artículos 33 y 48 fracción IV prevén que el Congreso Nacional es el único facultado para hacer modificaciones y establece un candado para que los acuerdos de reforma estatutaria “sean legales y por tanto obligatorios” siempre y cuando que tengan el voto favorable “cuando menos de las dos terceras partes de los delegados” asistentes.

Ninguno de los artículos del estatuto sindical otorgan facultades para que en casos de excepción el Comité Ejecutivo Nacional pueda ampliar la gestión. Es decir, ni la pandemia de la Covid-19, ni cualquier otra emergencia podía invocarse para una medida de esa naturaleza. Un principio de derecho establece: “aplíquese la ley así perezca el mundo”.

Los estatutos son ley suprema en los sindicatos, a condición que no contengan disposiciones que violenten el marco jurídico. El TFCyA, otorgó indebidamente el reconocimiento gubernamental a la prórroga de la gestión de la dirigencia sindical de los trabajadores del ISSSTE.

Ahora bien, de no mantenerse las medidas sanitarias como es previsible, ¿a partir de qué momento la dirigencia de ese sindicato deja de estar legitimada?, ¿del primer minuto del viernes 1 de octubre? En caso de que convoque a congreso para reformar el estatuto y llame luego a elección de nuevos dirigentes, ¿tendrán validez legal?,¿es procedente un juicio de nulidad?

Ese sindicato debe primero convocar a un Congreso Extraordinario de reforma a su estatuto para armonizarlo con la nueva legislación que obliga a la elección de dirigentes mediante voto personal, libre, secreto y directo. No es algo menor, debido a que seguramente Victoria Ranfla buscará aprovechar la oportunidad para introducir candados que imposibiliten la participación de candidatos indeseables, como establecer un número de firmas de apoyo de secretarios generales seccionales o de trabajadores a nivel nacional; valerse de la integración de un comité electoral o que se requiere contar con representación de las planilla en un determinado número de casillas electorales.

El proyecto de reforma estatutaria parece secreto de estado: solo conocen los incondicionales del presidente del SNTISSSTE y por supuesto él. Tan antidemocrático es, que no han tenido la atención de tomar en cuenta la opinión del vicepresidente de la organización, Hilario Ramírez Chávez, quien se perfila como el candidato con mayor aceptación entre los trabajadores.

Victoria Ranfla parece estar en la construcción de su candidatura para una nueva gestión de cuatro años. Da la impresión de buscar convertirse en cacique en ese sindicato. Experiencia en eso la tiene de sobra: desde hace más de 30 años maneja a su capricho la sección IV “Clínicas de especialidades”. Sólo que en los ocho años que ha ocupado la dirigencia nacional, no fue capaz de revisar las condiciones generales de trabajo equivalentes a un contrato colectivo, los últimos tres años no se han entregado uniformes y ropa de trabajo (en 2021 tampoco lo recibirán porque no hay tiempo para la licitación) y ha sido cómplice del saqueo millonario de la familia García de los dineros de la comisión nacional de auxilios.

¿El Día del Trabajador del ISSSTE tendrán legitimidad sus dirigentes sindicales?

Colaboración especial para SDPnoticias de agendapropia.mx, portal especializado en asuntos sindicales.