Hoy, nos despertamos con la noticia de que la deuda fiscal de Estados Unidos es del tamaño de su ya de por sí inflada “economía”.

De acuerdo al Wall Street Journal, un medio que ni en broma es liberal o “chairo”:“La deuda nacional de EU. ahora supera el 100% del producto interno bruto (PIB), cruzando un umbral que antes era impensable, en camino hacia batir el récord establecido después de la Segunda Guerra Mundial.

Según datos publicados el jueves, al 31 de marzo, la deuda del país en manos del público era de 31.265 billones de dólares, mientras que el PIB del año anterior fue de 31.216 billones de dólares. Esto sitúa la ratio en el 100.2%, en comparación con el 99.5% al cierre del último año fiscal el 30 de septiembre.

Es probable que esta cifra siga aumentando en el futuro previsible porque el gobierno federal está registrando déficits anuales históricamente elevados de casi el 6% del PIB, lo que se suma a la deuda.

Esa es la realidad actual de Estados Unidos. Un país quebrado, desindustrializado y con armas que no sirven para hacer la guerra más que contra países prácticamente desarmados.

No estamos en 1996, ni siquiera en 2016. La realidad es que el régimen de Trump acaba de sufrir una derrota militar táctica y estratégica contra Irán y ahora buscan no quién se las hizo, sino quién se las pague. Y sus “villanos” favoritos están al lado: Cuba... y México.

No se trata de defender políticos nada más porque pertenezcan o no a un partido político específico. Mucho menos, el creer a ciegas las acusaciones de un gobierno con serias acusaciones de corrupción y hasta de abuso infantil y pedofilia cómo lo es el actual régimen de Trump tras la difusión de cientos de miles de documentos de los archivos Epstein que pueden leerse en la siguiente dirección: https://www.justice.gov/epstein

Tampoco se puede creer a ciegas en “evidencias” escritas a mano en un cuaderno de primaria, proporcionadas por secuestradores y asesinos de mujeres y niños como son los líderes capturados del Cártel de Sinaloa. El que quiera creerle a ciegas todo a los estadounidenses tiene un nombre: vendepatrias. Si algún político mexicano tiene algo que pagar... que pague. Y eso incluye tanto a los señalados, cómo a Maru Campos, Alito Moreno y un largo etcétera.

Esta acusación de Estados Unidos es un acto más de “micromilitarismo”, un acto desesperado por intentar mostrar fuerza ante su cada vez más evidente debilidad. La tormenta pasará. Pero hay que cerrar filas y castigar a los traidores a nuestra patria, que en estos momentos se encuentra bajo ataque existencial.