Dos hechos han llamado la atención en las últimas dos semanas: el acercamiento del Partido Acción Nacional al gobierno federal y una nueva y abierta actitud hacia el presidente López Obrador de parte de la Iniciativa Privada. Estas dos expresiones de quienes no parecía, desde hace muchos años, no hacer ni el intento de una interlocución sincera, sin mezquindades y con altura de miras, no pueden ser sino resultados virtuosos por parte del actual secretario de Gobernación y gobernador con licencia de Tabasco, Adán Augusto López Hernández.

Hasta ahora, dos personajes han ido de punteros en todo sondeo y/o encuesta rumbo a la sucesión del año 2024: la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, y el canciller Marcelo Ebrard Casaubon. Pero aún estamos a la mitad de camino, justo como se llama el nuevo libro (ya agotado, por cierto) de Andrés Manuel; así que no es ni de lejos imposible que el escenario comience a cambiar.

Y es que si la reforma eléctrica se aprueba en los términos más cercanos a la iniciativa presidencial, y el mismo presidente hiciera públicos los méritos de Adán Augusto, su amigo de juventud y paisano de Patria chica, se metería a la carrera, esto sin contar aún la sinergia resultante de la nueva relación política con la Iniciativa Privada.

Vamos, en resumen, Adán Augusto López está supliendo mejor de lo que se pensaría el hueco que dejó quien la primera mitad del sexenio tuvo parte de las potestades y funciones de facto en la Segob, para la segunda mitad del sexenio.

El primer año del sexenio, escribía yo una columna que versaba sobre la posibilidad de un “tapado” al 24, continuando con una de las tradiciones más arraigadas de nuestro sistema político, pero apuntaba al dr. Juan Ramón de la Fuente, que aún funge cómo embajador de México en la ONU. Sin embargo, ya pasó demasiado tiempo como para que el presidente lo ponga en la jugada, y al parecer continuará con sus valiosas funciones en la sede del organismo multilateral con sede en Nueva York.

Bien, todo pareciera que se va a reducir a Sheinbaum y López Hernández, ya que son los dos únicos personajes capaces de dar continuidad al proyecto alternativo de Nación que encarna la Cuarta Transformación, ya que Ebrard no puede ocultar su origen y sus simpatías con un el neoliberalismo, lo que significaría un retroceso: Ebrard es y será muy valioso, pero dentro del gabinete, no como presidente, cuando menos en el presente sexenio y el próximo; en lo que los cimientos del proceso transformador se terminan de asentar.

Todo parece estar, pues, circunscrito a los resultados respecto a la reforma eléctrica, la relación con el alto empresariado ó la exitosa gestión en CDMX, sumado a una suerte de mensajes enviados por nuestros antepasados, en la forma del monolito prehispánico encontrado en el estado de Veracruz el primero de enero de este 2021, bautizado cómo “la mujer de Amajac”.

Los arqueólogos mexicanos afirman representa la figura de una mujer gobernante de alto rango, misma que hoy se exhibe en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México y que tomará el lugar de la estatua de Cristobal Colón en su otrora glorieta en la avenida Reforma, mediante una réplica de gran tamaño.

México está más que listo para que sea gobernado por una mujer, sin duda, y la hija de la Patria más aventajada al respecto no es sino la doctora Sheinbaum Pardo. Faltaría sólo saber si esto será a partir de 2024 o hasta el 2030.

Ginés Sánchez en Twitter: @ginesacapulco