Río de Janeiro, 1 feb (EFE).- Un helicóptero de la Marina brasileña descubrió hoy manchas dispersas de petróleo en un área de unos 70 kilómetros cuadrados en el océano Atlántico provenientes del derrame de un pozo de Petrobras ocurrido este martes.
La Marina aseguró que las manchas detectadas estaban compuestas de una “fina capa de petróleo” y dijo que el vertido se mueve hacia el suroeste, lo que “confirma la baja posibilidad de que las manchas alcancen la costa”, según un comunicado.
El derrame de cerca de 160 barriles de crudo se produjo en la cuenca de Santos, región petrolera situada frente a la costa del estado de Sao Paulo, a causa de una fractura en un pozo de Petrobras ubicado a grandes profundidades, según informó la empresa estatal este martes.
El helicóptero de la Marina acompañó entre las 6.50 hora local y las 8.30 hora local de hoy (8.50 y 10.30 GMT) las tareas de limpieza del vertido realizadas por tres embarcaciones de Petrobras.
La Armada continúa monitorizando el incidente y mantiene un navío en el lugar del suceso, según el comunicado.
La Capitanía de los Puertos de Río de Janeiro ha comenzado una investigación para depurar las causas del accidente en un plazo de 90 días.
El pozo dañado, que se encontraba en fase de producción, fue cerrado automáticamente después de que se produjera la ruptura del sistema de seguridad.
Este accidente se registró después de que el pasado jueves ocurriera otro pequeño vertido en el océano Atlántico durante una operación de descarga de Transpetro, la subsidiaria de transporte de combustibles de Petrobras.
Según Trasnpetro, se vertieron al mar 1,2 metros cúbicos de petróleo, que mancharon la playa de Tramandaí, en el estado sureño de Río Grande do Sul.
En noviembre pasado, un pozo de la petrolera Chevron causó un vertido calculado en 2.400 barriles de crudo por la firma, aunque algunas autoridades brasileñas lo elevaron hasta los 15.000 barriles.
El siniestro, que desató una oleada de críticas en Brasil, se registró en un pozo del Campo de Frade, situado en aguas profundas del océano Atlántico, en la Cuenca de Campos, la mayor región petrolera del país.