Nuevo León

Rescatan a una boa esmeralda abandonada en aeropuerto de Monterrey

Boa EsmeraldaMarius Masalar / Unsplash

El ejemplar de boa esmeralda se encontraba en estado de desnutrición y deshidratación

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó un rescate en el Aeropuerto Internacional de Monterrey luego de recibir un reporte de un paquete abandonado que contenía un ejemplar vivo de boa esmeralda en la Central de Aduanas.

En un comunicado de prensa de la Profepa, el reporte recibido por la  fue hecho por una empresa de paquetería quien habría reportado que el ejemplar de serpiente aún continuaba con vida el cual provenía de Estados Unidos. 

Gracias a la llamada, personal de la Profepa acudió al Aeropuerto Internacional de Monterrey acompañado del personal de Parques y Vida Silvestre del Gobierno del Estado de Nuevo León.

Al observar el paquete se determinó que se trataba de un ejemplar joven de boa esmeralda (Corallus caninus), una especie exótica que proviene de las selvas tropicales de Sudamérica. 

Sin embargo, el ejemplar presentaba un cuadro alto de deshidratación así como desnutrición por lo que tuvo que ser trasladado para una valoración médica por especialistas más completa.

La boa esmeralda (Corallus caninus) aunque no venenosa, tiene unos dientes muy prominentes para poder capturar sus presas en los árboles.
En Venezuela ésta especie habita en el Sur Oriente del país.
Foto por César Barrios en la quebrada de Jaspe. Gran Sabana, Venezuela. pic.twitter.com/yvGZCJfTnX

— Nigua Shelby. (@snakenovoa) June 13, 2018

Ante esto se ha abierto una carpeta de investigación para determinar quien o quienes pudieron enviar el paquete a México, no solo para determinar si existió de por medio alguna clase de maltrato animal sino porque especies no endémicas pueden provocar un desbalance en el ecosistema al causar extinciones en especies nativas así como degradaciones en ambientes terrestres y acuáticos.

De acuerdo al artículo 420 fracciones IV y V Código Penal Federal, el castigo para quien trafique, capture, dañe o prive de la libertad de ejemplares se castigará con nueve años de prisión y un equivalente a tres mil días de multa.

Además, se harán acreedores a tres años adicionales y mil días de multa adicionales cuando las conductas descritas en el artículo se realicen en alguna área natural protegida con fines comerciales.