Coahuila

Muere enfermero por coronavirus en Saltillo

Alfredo Alvarado SánchezFacebook

El enfermero José Alfredo Alvarado Sánchez fue recordado por sus años de labor en Saltillo

México.- El Hospital General de Saltillo en Coahuila registró la primera muerte de Covid-19 de un enfermero, quien fue despedido por familiares y compañeros con un emotivo homenaje.

José Alfredo Alvarado Sánchez fue recordado por sus años de labor como enfermero y en la atención a víctimas del coronavirus. A pesar de su edad no le importó el riesgo que corría atendiendo a pacientes Covid-19, aunque al final la batalla contra la enfermedad cobró su vida.

Sus compañeros expresaron que José Alfredo es "el primer soldado caído" ante esa enfermedad del personal de Enfermería, sin embargo, dijeron, la lucha seguirá con ellos al frente.

Despiden con aplausos a enfermero de Saltillo

José Alfredo Alvarado Sánchez, el primer enfermero muerto del área Covid-19 del Hospital General de Saltillo, en Coahuila, fue despedido con aplausos.

Bajo los protocolos de seguridad, fue sacado su cuerpo del nosocomio y durante su traslado a la carroza funeraria el personal ovacionó su labor durante su estancia en el hospital.

"Así se despide a los grandes, a los que dan su vida al servicio de la salud. Eres y serás el más fregón mi tío", expresó una sobrina del enfermero, quien mostró en Facebook el momento del homenaje.

El personal de enfermería y directivos del Hospital General de Saltillo, en Coahuila, dieron a conocer una esquela en la que lamentan el fallecimiento del enfermero José Alfredo Alvarado Sánchez.

Yolanda Palacios, líder del Sindicato de Trabajadores de la dependencia, expresó que "la tarde de este lunes, con profunda pena y tristeza que nos embarga, la caída de nuestro buen amigo y compañero el enfermero José Alfredo Alvarado Sánchez; Salud continúa de luto, un guerrero en el área Covid del HG Saltillo".

Así lo despidió su sobrina: "Mi tío el papi chulo, el enfermero más chingón del mundo, el que me decía pinche flaca se me fue, está en el cielo y se que desde ahí seguirás cuidándome, regañandome y echando carrilla por qué salí defectuosa. Un abraso de oso hasta el cielo".