Ciudad de México.- La Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México informó que el estudio de confronta del perfil genético practicado por peritos especialistas arrojó que el sujeto de 22 años detenido en días pasados es probable responsable de los feminicidios de dos mujeres ocurridos durante el año pasado.

Las víctimas, identificadas como Génesis Gibson y Mónica Valenka, fueron asesinadas en noviembre y en febrero de 2017, respectivamente. La primera, de 24 años de edad, fue hallada en un hotel de la delegación Venustiano Carranza, en tanto que el cuerpo de Mónica, de 27 años de edad, fue abandonado en un cuarto de hotel de la delegación Miguel Hidalgo.

En conferencia de prensa, el procurador Edmundo Garrido informó que el imputado fue originalmente detenido por su probable relación con el feminicidio de Génesis. Al tomarle una muestra genética en presencia de un juez de control, el sábado 24 de marzo, y confrontarla con los hallazgos biológicos obtenidos en la habitación del hotel en que se perpetró la muerte de la otra víctima, se pudo corroborar que se trata de la misma persona. 

La dependencia dio a conocer que otro indicio fue la comparación de la letra manuscrita del hoy imputado, contenida en la recepción del establecimiento citado, con las existentes en los registros de la institución, con lo que los peritos concluyeron que provienen de la misma persona.

De acuerdo con las investigaciones realizadas por la Procuraduría, el tercer elemento de coincidencia se refiere a la identificación del individuo, mediante confronta fisonómica efectuada a través del video captado por cámaras de seguridad. 

Con esos elementos de prueba, la PGJ solicitó a un juez de control una orden de captura contra el imputado como probable responsable del feminicidio de Mónica Valenka, misma que fue obtenida y se cumplimentará en las próximas horas.

Asimismo, la institución cumplimentó este lunes la orden de aprehensión correspondiente a los hechos del 17 de noviembre en la delegación Venustiano Carranza, por lo que el imputado permanece en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte en espera de la audiencia para que un juez de control lo vincule a proceso. Si se comprueba su culpabilidad, podría alcanzar una penalidad de hasta 120 años de prisión.

Con información de Notimex