Donald Trump se burló de Google Maps después de relatar que Sundar Pichai rechazó una propuesta para renombrar el océano Atlántico como océano Trump.
El presidente estadounidense contó durante un mitin que incluso planteó llamar océano de las Américas a alguno de los grandes océanos, aunque aseguró estar bromeando.
Donald Trump también sugirió renombrar el océano Pacífico como océano Americano e ironizó sobre una supuesta reacción favorable de los líderes europeos ante la iniciativa.
Trump relata supuesto rechazo de Google a cambiar el nombre del Atlántico
Durante el mitin, Trump relató que llamó a Google Maps y conversó con Sundar Pichai, CEO de Google y Alphabet, para plantearle su propuesta.
Según Trump, Pichai rechazó la idea porque los océanos abarcan territorios de múltiples países, argumento que habría frenado cualquier modificación de sus denominaciones actuales.

El mandatario estadounidense contó la anécdota entre risas y finalmente dijo que probablemente dejarían el océano Atlántico con su nombre tradicional, al menos durante su discurso.
Trump posteriormente aclaró que solamente estaba bromeando, por lo que su relato fue presentado como una ocurrencia durante el encuentro político público.
La propuesta retomó otras iniciativas de Trump relacionadas con nombres geográficos, incluida su defensa del término Golfo de América para referirse al Golfo de México.
En ese mismo contexto, el presidente estadounidense mencionó la posibilidad de modificar también el nombre del Pacífico, planteándolo como un siguiente paso durante sus declaraciones.
Trump ironiza sobre Europa y un posible océano Americano
Trump incluso imaginó una reacción positiva de Europa ante un cambio de nombre al Atlántico para llamarlo océano Americano; mencionó a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, como parte de su comentario irónico.
El mandatario afirmó que los líderes europeos agradecerían la decisión, una afirmación presentada con sarcasmo para cuestionar la disposición europea frente a las decisiones estadounidenses.
La Unión Europea (UE) ha mostrado preocupación ante anteriores planteamientos de Trump sobre territorios cercanos, especialmente sus controvertidas declaraciones relacionadas con Groenlandia y los intereses de Estados Unidos.
Las instituciones europeas han reforzado su postura sobre el Ártico y la soberanía territorial, en respuesta a intereses externos considerados potencialmente desestabilizadores ante esas pretensiones.
Además, una decisión estadounidense sobre nomenclatura geográfica solamente tendría efectos dentro de sus propias agencias, sin obligar a la UE, la ONU u organismos cartográficos internacionales.




