En respuesta a la petición de Donald Trump para cambiar el nombre de Nuevo México a Nueva América, la gobernadora de ese estado expresó su rechazo y defendió el histórico nombre.

Permítanme repetir: Nuevo México fue Nuevo México mucho antes de que existiera Estados Unidos y seremos Nuevo México para siempre.

Michelle Lujan Grisham, gobernadora de Nuevo México

En redes sociales, la mandataria Michelle Lujan Grisham sostuvo que el nombre de “Nuevo México” es parte de la identidad del estado y existe antes de que existiera Estados Unidos.

Por su parte, líderes políticos de Nuevo México también expresaron un firme rechazo a la propuesta formulada por Trump para renombrar la entidad como “Nueva América”.

Nuevo México

Políticos de Nuevo México defienden nombre del estado ante peticiones de cambio de Trump

Como parte de sus críticas a Donald Trump, la gobernadora Michelle Lujan Grisham también subrayó que Nuevo México presenta grandes avances, principalmente en cuanto a:

  • Cuidado infantil universal y gratuito
  • Subvenciones sanitarias pese a despojo de Trump
  • Elecciones democráticas y seguras

En su mensaje, rechazó el planteamiento del presidente, calificándolo como un intento de distracción política frente a otros temas nacionales.

A su vez, la representante demócrata Melanie Stansbury rechazó la propuesta y afirmó que la historia y cultura de Nuevo México no pueden ser borradas ni renombradas.

Por su parte, el senador federal Ben Ray Luján también defendió la historia, la cultura y la soberanía de la identidad regional.

El nombre de Nuevo México se remonta a cientos de años, mucho antes de que existiera Estados Unidos

Ben Ray Luján
Nuevo México

¿Por qué se llama Nuevo México?

La historia se remonta al siglo XVI, cuando exploradores españoles creyeron que esa región contenía riquezas y grandes civilizaciones semejantes a las de México, entonces conocido como parte de la Nueva España.

La denominación “Nuevo México” se popularizó durante la colonización española y permaneció incluso después de que el territorio pasara a formar parte de Estados Unidos en 1848.

Pese a las intenciones de Donald Trump para cambiarle el nombre, Nuevo México mantiene una valiosa herencia hispana que se refleja en su cultura, arquitectura y tradiciones.