Internacional

"Ayer me mataron", la carta que reivindica la historia de las turistas asesinadas en Ecuador

Argentinas muertas en Ecuador@RevistaSemana

Una estudiante paraguaya publicó en su Facebook, una carta que desde la retórica reivindica el legado de las turistas argentinas asesinadas.

Argentina.-  El caso de Marina Menegazzo (21 años) y María José Coni (22), dos viajeras procedentes de Argentina y encontradas muertas en ‘Montañita’ Ecuador, ha enlutado a toda América Latina que se levanta en protesta no sólo por la inseguridad que vive la región sino por hechos delictivos particulares como la trata de personas y la violencia contra las mujeres.

Justamente esta reflexión fue la que quiso exponer la paraguaya Guadalupe Acosta, una estudiante de ciencias de la comunicación, quien publicó en su red social Facebook, una carta que desde la retórica reivindica el legado de las turistas asesinadas en un caso que al decir de las autoridades de ambas naciones, aún no se esclarece pero en primera instancia se vincula a una posible red de trata de personas detrás del crimen. 

"Ayer me mataron", se titula el texto que escribió Guadalupe Acosta y que se ha hecho viral con ocasión del malestar social sobre el fatídico hecho. 

Carta íntegra: 

Ayer me mataron.

Me negué a que me tocaran y con un palo me reventaron el cráneo. Me metieron una cuchillada y dejaron que muera desangrada.

Cual desperdicio me metieron a una bolsa de polietileno negro, enrollada con cinta de embalar y fui arrojada a una playa, donde horas más tarde me encontraron.

Pero peor que la muerte, fue la humillación que vino después. Desde el momento que tuvieron mi cuerpo inerte nadie se preguntó donde estaba el hijo de puta que acabo con mis sueños, mis esperanzas, mi vida. No, más bien empezaron a hacerme preguntas inútiles. A mi, ¿Se imaginan? una muerta, que no puede hablar, que no puede defenderse.

¿Qué ropa tenías?

¿Por qué andabas sola?

¿Cómo una mujer va a viajar sin compañía?

Te metiste en un barrio peligroso, ¿Qué esperabas?

Cuestionaron a mis padres, por darme alas, por dejar que sea independiente, como cualquier ser humano. Les dijeron que seguro andabamos drogadas y lo buscamos, que algo hicimos, que ellos deberían habernos tenido vigiladas.

Pero al ser mujer, se minimiza. Se vuelve menos grave, porque claro, yo me lo busqué. Haciendo lo que yo quería encontré mi merecido por no ser sumisa, por no querer quedarme en mi casa, por invertir mi propio dinero en mis sueños. Por eso y mucho más, me condenaron.

Y me apené, porque yo ya no estoy acá. Pero vos si estas. Y sos mujer. Y tenés que bancarte que te sigan restregando el mismo discurso de "hacerte respetar", de que es tu culpa que te griten que te quieran tocar/lamer/ chupar alguno de tus genitales en la calle por llevar un short con 40 grados de calor, de que vos si viajas sola sos una "loca" y muy seguramente si te paso algo, si pisotearon tus derechos, vos te lo buscaste.

Te pido que por mí y por todas las mujeres a quienes nos callaron, nos silenciaron, nos cagaron la vida y los sueños, levantes la voz. Vamos a pelear, yo a tu lado, en espíritu, y te prometo que un día vamos a ser tantas, que no existirán la cantidad de bolsas suficientes para callarnos a todas.

Con información de El País, EFE y Semana