El huracán Laura se debilitó a categoría 2 en las primeras horas de este 27 de agosto, luego de tocar tierra como categoría 4 en el estado de Louisiana, en el sur de Estados Unidos.
{username} (@ReedTimmerAccu) August 27, 2020
Tras cruzar el Golfo de México, el meteoro tocó tierra cerca de Lake Charles con rachas de viento de 240 kilómetros por hora, y está provocando olas de 6 metros de altura y una marejada que podría penetrar hasta 60 kilómetros al interior de la línea costera, por lo que se prevén inundaciones severas.
Además, se calcula que unos 290 mil hogares y negocios quedaron sin electricidad por la fuerza del ciclón tropical tanto en Louisiana como en el oeste de Texas.
Cabe señalar que, de acuerdo con la escala de Saffir-Simpson, un huracán se considera categoría 5 cuando tiene rachas de viento de 252 kilómetros por hora, lo que significa que estuvo a punto de alcanzar este estatus.
{username} (@TWCChrisBruin) August 27, 2020
Pese a que las autoridades pidieron a la población de la zona evacuar para ponerse a salvo, se sabe que al menos 150 de la comunidad de Cameron (Louisiana) se negaron y tenían previsto quedarse en puntos altos de sus viviendas e incluso en casas rodantes a pesar del inminente riesgo de inundación.
Otros cientos de habitantes de Lake Charles tampoco desalojaron sus viviendas y ahora “no hay forma de llegar a ellos”, aseguró Tony Guillory, presidente del órgano de gobierno del condado de Calcasieu.
Debido a las difíciles condiciones, se decidió que no se mandará a equipos de rescate hasta que el clima lo permita.
Varios videos que circulan en redes sociales dan testimonio de la fuerza de Laura y muestran cómo el viento arrasa con las fachadas de edificios y tumban palmeras y postes de electricidad.
{username} (@WeatherNation) August 27, 2020
Horas después de internarse en tierra, el huracán se degradó a categoría 2, pero sigue manteniendo rachas sostenidas de 190 kilómetros por hora y rachas de hasta 250 kilómetros por hora.
Según la trayectoria pronosticada, seguirá con dirección al norte y tocará Arkansas como huracán categoría 1 o tal vez ya degradado a tormenta tropical, para luego virar hacia el noreste y afectar Illinois, Missouri y Kentucky (ubicados a unos 700 kilómetros del golfo) como depresión tropical.