Internacional

Afirma Trump que técnica de estrangulamiento usada por policía a veces es necesaria

Donald TrumpPatrick Semansky / AP

El republicano se pronunció a favor "en términos generales" de prohibir ese tipo de llaves, pero justificó su uso

El presidente estadounidense Donald Trump reconoció que las llaves de estrangulamiento utilizadas por la policía deberían prohibirse “en términos generales”, pero consideró que en algunos casos podría justificarse la acción.

De acuerdo con la agencia de noticias AFP, el republicano aseguró que si un oficial aseguró a un sujeto “debe tener cuidado” con esta técnica de sometimiento, la cual vuelve a estar en el debate nacional tras el asesinato de George Floyd y las protestas del movimiento Black Lives Matter.

“El concepto de los estrangulamientos suena como algo inocente, muy perfecto", declaró Trump, y luego agregó que prohibir esta técnica sería algo bueno "en términos generales”.

Además, adelantó que se podrían emitir “recomendaciones muy duras”a los departamentos de policía del país.

Cuestionado sobre las protestas multitudinarias en cientos de ciudades del país, Trump señaló que la policía debe poner atención a las demandas y le gustaría ver que los elementos actuaran de manera “compasiva, pero firme”, porque “la dureza a veces es lo más compasivo”.

Siguen las protestas por el asesinato de George Floyd

El 25 de mayo pasado, el oficial de la policía de Minneapolis Derek Chauvin arrestó y estranguló por varios minutos a George Floyd, quien presuntamente había intentado hacer una compra con un billete de 20 dólares falso. 

Pese a las múltiples súplicas del propio Floyd y testigos que estaban en la zona, el oficial mantuvo la llave hasta que lo mató.

Las imágenes de los hechos le dieron la vuelta al mundo y provocaron una oleada de protestas contra el racismo y el abuso policial en todo Estados Unidos, y algunos casos aislados de disturbios y saqueos que fueron reprimidos con brutalidad.

La respuesta de las autoridades locales y federales también ha sido muy criticada, pues varios alcaldes y gobernadores decretaron toques de queda, mientras que el presidente Trump envió a la Guardia Nacional a varios puntos y amenazó con utilizar al ejército para acabar con los disturbios.