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Aprueban el fusilamiento como alternativa de ejecución en Carolina del Sur

Carolina del Sur aprobó agregar un pelotón de fusilamiento a los métodos de ejecución para suplir la inyección letal.
Imagen de Archico.
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mayo 06, 2021 a las 17:28 CDT

El día de ayer, miércoles 5 de mayo, Carolina del Sur aprobó con 66 a 43 votos, agregar un pelotón de fusilamiento a los métodos de ejecución estatales.

Esta decisión se tomó como una medida para continuar con las ejecuciones a pesar de la falta de drogas de inyección letal, recupera la agencia AP.

Y es que como los reclusos pueden elegir entre la silla eléctrica y la inyección letal; estos eligen la inyección pese a que no hay medicamentos disponibles.

A lo que cabe mencionar, hay 37 condenados a muerte y Carolina del Sur ejecutó por última vez a un preso hace 10 años.

Ley de fusilamiento en Carolina del Sur

La ley de fusilamiento en Carolina de Sur requiere que los presos condenados elijan entre la ejecución o ser electrocutados, si no hay drogas de inyección letal.

La ley mantiene la inyección letal como método principal de ejecución si el estado tiene las drogas, de no ser así entrara en función el fusilamiento.

Con la aprobación, Carolina del Sur se vuelve el cuarto estado que permite un pelotón de fusilamiento y uno de los nueve que aún utiliza la silla eléctrica.

Según el Centro de Información sobre Pena de Muerte, los otros tres estados que permiten un pelotón de fusilamiento son: Mississippi, Oklahoma y Utah.

La ley de fusilamiento fue aprobada en marzo; sin embargo, requirió algunos cambios técnicos menores, y por lo tanto rehacer la votación.

Ahora, nuevamente siendo aprobada, la ley de fusilamiento solo espera la firma del gobernador republicano Henry McMaster.

Ejecuciones en Carolina del Sur

Los funcionarios penitenciarios en Carolina del Sur indican que tres de los 37 condenados a muerte están fuera de apelación, por lo que con la ley de fusilamiento cumplirán su condena.

Con los otros 34 reclusos, es probable que se presenten demandas contra las nuevas reglas de la pena de muerte.

Por la falta de drogas y declaraciones de culpabilidad los juicios de pena de muerte se redujeron casi a la mitad, promediando a dos ejecuciones por año.