Un proyecto de vivienda en Berlín abre debate sobre la conservación de un búnker ligado a Adolf Hitler o la construcción de un nuevo edificio.
Se trata de un terreno donde se encontraba la Cancillería de Hitler, lugar en el que no queda nada más que una parte del búnker.
El debate radica en la conservación del lugar para un espacio de exposición en torno a los años del Berlín nazi, o su desaparición para construir un edificio con 66 viviendas.
Propuesta plantea un punto medio entre memoria histórica y proyecto de vivienda en Berlín
Este 12 de agosto se llevó a cabo una conferencia de prensa frente al Museo Histórico Alemán para debatir el futuro del búnker vinculado a Hitler.
En el evento, el director de la organización Unterwelten, Dietmar Arnold, se opuso a la eliminación del búnker, alegando la importancia de conservación de la memoria histórica para futuras generaciones.
“Quien elimina lugares auténticos de la memoria deja a los extremistas las interpretación de la historia”
Dietmar Arnold, director de Unterwelten

Dietmar también puntualizó que desde Unterwelten no están cerrados a la construcción de un edificio al interior del lote.
Solo piden que los planes para el proyecto de vivienda sean revisados para garantizar la preservación del búnker, proponiendo que se pueda acceder desde un aparcamiento que no moleste a los inquilinos.
Preocupa que búnker vinvulado a Hitler se convierta en punto de reunión neonazi
El debate en Berlín ha tocado puntos completamente opuestos, pues mientras unos defienden la importancia del lugar, otros han expresado diferentes inquietudes.
Christian Gaebler, titular de Obras Públicas de la ciudad-estado de Berlín, ha declarado que no detendrá el proyecto de viviendas.
Entre sus argumentos, destacó que el búnker de la Cancillería de Adolf Hitler podría convertirse en “un lugar de peregrinación de neonazis”.
Al respecto, Dietmar Arnold aseguró que tal escenario está lejos del centro de Berlín, donde la capital se distingue por la alta atención pública.
“Semejante práctica es nula”, finalizó el director de Unterwelten al señalar que un “punto de reunión neonazi” tiene más probabilidades en un búnker abandonado fuera de la ciudad.



