México.- El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habría aceptado un cargo en el gabinete de la actual presidenta Dilma Rousseff, en una jugada que buscaría darle inmunidad ante las investigaciones en su contra por los delitos de ocultación de bienes y lavado de dinero, de acuerdo con un artículo del diario O Globo publicado este martes y que rápidamente cobró notoriedad internacional.

La llegada de Lula al gobierno significaría además un golpe anímico para la administración de Rousseff, quien enfrenta por su parte un juicio de destitución.

Según O Globo, Lula habría puesto una condición para integrarse como ministro de Gobierno: que la política económica dé un giro para “enfocarse más en retomar el crecimiento".

Este mismo martes, o a más tardar el miércoles, Lula viajaría desde Sao Paulo a la capital Brasilia para negociar con Rousseff las condiciones de su llegada a la administración federal.

Este lunes, un tribunal federal recibió una denuncia contra el exmandatario, donde se pide la prisión preventiva.

Una fuente del Partido de los Trabajadores de Brasil aseguró que la acción no tiene como objetivo buscarle fuero a Lula, sino rescatar el proyecto político emprendido en 2003. "No tiene sentido, en este clima tenso, que Lula asuma y en caso de que el gobierno caiga deje la imagen de alguien que quiere escapar a la justicia", aseguró un funcionario del partido que prefirió mantenerse en el anonimato.

Con información de AFP y Reuters