Ciudad de México.- Este lunes 22 de junio una enorme llamarada solar golpeó a nuestro planeta, incrementando la probabilidad de fluctuaciones en redes de transmisión de energía eléctrica y sistemas de posicionamiento global.

Dicho impacto también empuja las auroras boreales a sitios donde más gente tiene la posibilidad de verlas.

De acuerdo con meteorólogos de Estados Unidos, las auroras boreales podrían ser vistas la noche de este martes en zonas como Iowa o Pennsylvania.

En tanto, la Administración Nacional para el Océano y la Atmósfera (NOAA por sus iniciales en inglés) dijo que un potente estallido de plasma magnética salió disparado del sol este domingo, viajando más rápido de lo usual y golpeando a la Tierra con la llamarada solar más grande, probablemente desde septiembre de 2005.

De acuerdo con una nota de la agencia AP, Doug Biesecker, un físico especializado en clima espacial de la NOAA, señaló que hasta el momento no hay reporte de daños, pero que redes de transmisión de energía eléctrica y sistemas de posicionamiento global (GPS) probablemente tuvieron fluctuaciones que pudieron ser manejadas.

El especialista señaló que los efectos de la llamarada solar podrían durar uno o varios días.

Con información de AP.