"De existir, los extraterrestres serían probablemente enormes", asegura el cosmólogo Fergus Simpson, quien estima que el peso promedio de una criatura sería de 300 kilogramos o más.

El argumento se basa en un modelo matemático que asume que los organismos de ciertos planetas obedecen a las mismas leyes de conservación de energía que en la Tierra, ¿cómo se explica esto?

Bien, en el universo el número de planetas habitados por criaturas relativamente pequeñas excedería la cantidad de mundos con especies gigantes, es más problable encontrar mundos con criaturas pequeñas debido a que las crituras más grandes requieren más energía y recursos.

Simpson, quien es científico de la Universidad de Barcelona, considera que un tamaño mínimo es necesario para la vida inteligente, de hecho empleó los tamaños de los animales terrestres para ubicar la distribución probable de organismos en otros planetas.

Por otra parte, Duncan Forgan, científico de la Universidad de St. Andrews que no se involucró en la redacción del artículo, señala que las estimaciones son razonables, pero apunta a que existen otros factores que el cálculo no considera, como la relación entre la masa corporal y la gravedad del planeta; por ejemplo, aquellos planetas con atracciones gravitacionales poderosas tenderían a producir animales más pequeños.

Seth Shostak, investigador del Instituto SETI, considera que la investigación es similar a una realizada por él, donde señalaba que eventualmente se encontrarían seres más grandes porque viven más, además de que es más probable que desarrollo el tipo de tecnología necesaria para hacer contacto con los seres humanos.

Como sea, ambos trabajos son meras especualaciones, pues los únicos recursos disponibles somos los habitantes de la Tierra que fungen como modelo de explicación para como luce la vida, además de emplea a nuestro planeta como un ejemplo promedio de lo que podríamos encontrar en el espacio.

La relación entre el tamaño y la inteligencia, también es relativa, señala Shostak, quien considera que nosotros sin ser los más grandes del planeta, hemos construido e inventado cosas, "sólo por nuestros pulgares oponibles y el estar parados".

Con información de Newsweek