Investigadores del Pacific Northwest National Laboratory descubrieron en un fallido experimento que unos ‘nanobastones’, ricos en carbón, podrían ser una forma ideal de recolectar agua.

Cuando hay poca humedad (debajo del 50%) los bastones atrapan agua en sus aperturas; si llega a haber más humedad expulsan el agua restante en forma de vapor.

Sin los científicos pueden mejorar la forma de estos ‘nanobastones’ y logran hacer que rocíen agua en una forma consistente (sólo del 10 al 20 por ciento lo hace), podría tener implicaciones enorme. Serían ideales para purificar y recolectar agua en climas secos; incluso podrían utilizarse como material para hacer ropa que disuelva la transpiración y la deseche.