Cameron Diaz y Jason Segel interpretan a una pareja con dos hijos y poco tiempo para estar solos, llega la oportunidad de reencontrarse sexualmente sólo para descubrir que la química no está. Tristes y desolados surge la idea que cambiara para siempre su vida: hacer una porno con su recién comprada ipad.
La película hasta ese momento avanza sin problemas, no es la mejor comedia de la historia pero la historia fluye, el problema llega cuando el video se distribuye por la nube de Apple, ahí toda lógica se va por los suelos, el sucio clip está distribuido en todas las ipads que regalaron de navidad y todas éstas se sincronizan con el del matrimonio. La premisa se vuelve de aburrida a ridícula.
El realizador, Jake Kasdan hace un esfuerzo impresionante por que el filme sea verosímil con el espectador, pero el problema es más grande de lo que puede manejar volviéndose en algo absurdo.
Las actuaciones de la dupla es muy media, sus líneas son dichas de la forma más monótona que se puede lograr, y como no hacerlo, el guión necesitaba más tratamientos y pareciera que esto ya es un lujo en este tipo de cintas que buscan el financiamiento y realización total en menos de 3 meses, algo que se esta volviendo mas común en Hollywood.
Esta película hace menos de cinco años hubiera costado menos de 10 millones de dólares, hoy en día ésta tiene 40 millones de presupuesto más publicidad, algo verdaderamente ridículo. La industria se está convirtiendo en una máquina de gastar y hacer dinero, pero dejando a un lado lo que verdaderamente acercará al público: una buena historia.
En resumidas cuentas, no se la recomendamos a nadie.
