Típico, vas al baño, te lavas las manos y por flojera o por ambientalista decides secarte las manos con esas máquinas de aire caliente. Ojo, puede ser más cómodo y hasta en cierto punto, tolerar el escándalo que hace la dichosa maquinita. Sin embargo,  esta forma de secado no solamente elimina el agua, sino que ayuda a que las bacterias vivan felices entre nuestros dedos y su población aumente hasta un 255%.

¿De qué te sirve lavarte las manos si a final de cuentas las tendrás más sucias que al principio?, según los investigadores que realizaron este estudio, si te lavas las manos y te secas con toallas de papel o algodón, reduces el número de bacterias hasta en un 60%. Pero al utilizar el secador de aire calienta las aumenta debido a que es como incubarlas al generar un ambiente cálido y por cierto tiempo prolongado, aproximadamente 50 segundos.

¿No nos crees?, resulta que las bacterias que ya estaban dentro de los secadores de aire caliente gracias al ambiente cálido y húmedo, a eso súmale las tuyas y listo, tienes una gran comunidad de bacterias entre tus manos. Cada secador de aire caliente que analizaron los científicos tenían altos recuentos bacterianos en la entrada de aire, mientras que el 97 por ciento de ellos tenía en las superficies de la boquilla de salida también.

Claro, tampoco te alteres. Afortunadamente nuestros sistemas inmunes son lo suficientemente resistentes como para mantener el número de estas bacterias bajo. Por otra parte, la gran mayoría de estas bacterias son bastante inofensivas. Por lo general no incluyen salmonella, shigella, campylobacter, hepatitis A o B, el coronavirus del SRAS o el virus que causa la enfermedad meningocócica.  ¿Respiraste?

Ahora cada que te seques las manos recuerda hacerlo con una toalla por 10 segundos, no importa si es de papel o tela, la fricción ayudará a disminuir la existencia de las bacterias. Una toalla absorbe el agua y las bacterias acaban en la basura. 

Probablemente la lección más importante de todo esto es lograr el hábito lavarse y secarse las manos. ¡Tampoco en tu pantalón!, con toallas, insistimos amablemente.

Con información de Uber - Facts.