Javi Noble no es el personaje con el que debutó Luis Gerardo Méndez como actor, antes de 'Nosotros los Nobles', el chico ya había trabajado en películas y telenovelas que parecen no ser tan importantes por el hecho de haber sido lanzadas antes del 2013, año en que se lanzó la cinta de Gary Alazraki.
Luis Gerardo -quien habló abiertamente sobre su sexualidad-, comenzó a labrar su carrera desde los 18 años conduciendo un programa de radio para posteriormente dejar el micrófono y actuar en un comercial de Walmart.
Así fueron sus inicios, luchando constantemente por alcanzar su mayor sueño pese a que sus papás estuvieran aterrados porque se convirtiera un drogadicto y pese a ser rechazado en múltiples casting donde su perfil no encajaba por cosas que estaban fuera de su alcance.
Pero las cosas cambiaron cuando una maestra de biología quedó impresionada con su actuación en obra de teatro de la prepa, "Luis Gerardo, deberías hacer esto toda la vida", le dijo y las palabras se le grabaron y lo regresaron a la lucha por tener un lugar dentro del gremio.
Según cuenta el actor mexicano a la revista Moi, logró entrar a una telenovela de Televisa que lo hizo no volver a querer repetir la experiencia y cuya decisión lo impulsó a apuntar hacia el cine.

Desde entonces, lleva 20 películas (incluyendo Nosotros los Nobles). Todo resultó más fácil cuando descubrió que es un As haciendo reír a la gente con humor "gringo" que se le formó tras crecer viendo Friends, Los Simpson y South Park.
Luis Gerardo tiene ansias locas de comerse al mundo y no perderse de nada, por ello que sea workaholic, y actualmente está en tres películas y una obra de teatro, no lo culpamos, a sus 32 años su maestro Ariel Gunwald, le ha hecho saber que es muy joven para estar cansado del trabajo y de la fama.



Ése es su gran problema, no puede ser fiel, ni a las personas ni a una sola cosa, se ha acostado con muchos y no lo niega: "Si el acuerdo es que puedes acostarte con quien quieras, no hay problemas, pero si no, no está padre. A muchos les fui infiel, me costaba mucho trabajo. Pero me reivindiqué”.
Así es la otra cara del actor que muy pocos conocen.

