México.- Siempre que se hablaba sobre el uso del cigarro, no podíamos dejar fuera el humo de segunda mano. Pero ahora, con IQOS y su tecnología de calentamiento de tabaco, este punto neurálgico ha quedado en el pasado, pues ya no afectará de manera negativa la calidad del aire.

Se ha asumido que en el humo de segunda mano se encuentran sustancias tóxicas que afectaban a las personas. La calidad del aire es aceptable cuando no tiene presencia de elementos tóxicos ni contaminantes y cuando el 80% de quienes “respiran” en determinado ambiente no expresan molestia, según la califica la Sociedad Estadounidense de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE).

Ahora, gracias a IQOS, las personas que quieren dejar el humo del cigarro atrás pueden lograrlo con estos nuevos dispositivos. Ya que la tecnología de IQOS no quema el tabaco, sino que sólo lo calienta. Esto evita la producción de humo, cenizas y ayuda a reducir en 95% las sustancias tóxicas comparado con los cigarros. IQOS utiliza tabaco real el cual contiene nicotina de manera natural. A diferencia de los vaporizadores que calientan un líquido que puede contener o no nicotina.

Se realizó un experimento para demostrar que IQOS no afecta de manera negativa la calidad del aire en ambientes cerrados. Se hicieron mediciones durante 4 horas, en las que se tomaban muestras de aire continuas. Éstas se analizaron en un laboratorio y los resultados revelaron que el aerosol emitido por IQOS tenía un impacto nulo.

Así pues, se puede determinar que el uso de IQOS no afecta negativamente la calidad del aire, es decir, que el humo de segunda mano para aquellas personas que se encuentren alrededor de un usuario de este dispositivo pueden respirar con tranquilidad sabiendo que la calidad del aire que consumen está libre de sustancias nocivas para los seres humanos.

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