domingo 26 de mayo de 2019 | 09:19
Estilo de vida

Golpeó a un neonazi con su bolsa en 1985; hoy tiene su propio monumento

Yaz Navarro mié 24 abr 2019 13:58
Danuta Danielsson golpeando a  Seppo Seluska.
Danuta Danielsson golpeando a Seppo Seluska.
Foto propiedad de: Hans Runesson.

Danuta Danielsso era judía polaca y su madre había estado en un campo de concentración alemán.

Fue el 13 de abril de 1985 cuando Seppo Seluska fue golpeado en la cabeza con un bolsazo por Danuta Danielsso, quien no pudo soportar la presencia de los seguidores de Adolf Hitler durante la marcha de neonazis que se celebró en la ciudad sueca de Växjo.

Los simpatizantes que portaban banderas nazis se concentraron allí pese al repudio de los residentes, ante quienes pensaron, no tendrían problema alguno. Pero ni siquiera imaginaron el papel de justiciera que jugaría Danuta, quien levantó su bolso y lo estrelló contra Seluska.

Puedes leer: Enfrentó a 300 neonazis y su hazaña se hizo viral

Danuta se suicidó tras recibir mensajes de odio y amenazas

El momento quedó registrado por la cámara de Hans Runesson y publicado al día siguiente en la portada del diario sueco Dagens Hyheter. Periódicos de todo el mundo la replicaron pero muchos desataron agresiones en contra de la mujer con encabezados como "Violencia desatada contra manifestantes inocentes".

La mujer se quitó la vida en 1988 atormentada por las amenazas, burlas, los mensajes de odio y el trauma que su familia había experimentado en la Segunda Guerra Mundial y que además le provocaba ansiedad y depresión. Tenía apenas 44 años cuando se arrancó la vida. 

Te recomendamos: Nazis ejecutaron a 25% de víctimas del Holocausto en tres meses

Hoy tiene un monumento que le hace justicia 

Danuta Danielsso era judía polaca y su madre había estado en un campo de concentración alemán. En cambio, Seppo Seluska, militante del Partido del Reich Nórdico, fue sentenciado a prisión ese mismo año tras haber torturado y asesinado a un judío homosexual. 

Hans Runesson, por su parte, recibió el Premio a la Fotografía Sueca del Año en 1985 y tiempo después el de Fotografía del Siglo por la revista Vi y la Sociedad Fotográfica Histórica de Suecia. En 2014 la escultora Susanna Arwin talló una estatua en miniatura de Danielsson y allí nació la idea de erigir una de tamaño real.

Cinco años después, el Ayuntamiento de Växjo levantó el monumento en el mismo lugar en el que se produjeron los hechos, luego de una serie de debates en los que políticos locales del Partido del Centro se negaban a la propuesta.